La Autoridad de Transporte Urbano de Lima y Callao (ATU) ha dado un paso significativo al presentar dos modelos de fideicomisos destinados a mejorar el servicio de transporte en la capital peruana. Este anuncio se realizó el 26 de mayo y busca implementar estos esquemas en el corto plazo, antes del cambio de gobierno. David Hernández, presidente de la ATU, destacó que estos fideicomisos son parte de un proceso más amplio de modernización del Sistema Integrado de Transporte (SIT), que incluye la digitalización de pagos a través de la Tarjeta Interoperable de Transporte (TIT), programada para iniciar en junio.

El primer fideicomiso, denominado “Fideicomiso Maestro”, tiene como objetivo centralizar y distribuir los fondos recaudados mediante la TIT. Este mecanismo permitirá una gestión más eficiente de los recursos, lo que podría traducirse en un mejor servicio para los usuarios. Sin embargo, la implementación de este sistema no está exenta de desafíos. Durante el evento de presentación, tanto banqueros como empresarios del transporte expresaron sus dudas sobre la viabilidad de los modelos propuestos, especialmente en relación con la capacidad del fiduciario para manejar las cuentas y evitar embargos por multas.

El segundo fideicomiso, conocido como “Fideicomiso para el Transporte Regular”, está diseñado para facilitar el acceso al financiamiento para los operadores formales del transporte. Según Manuel Baca, experto en estructuración fiduciaria, este fideicomiso busca resolver problemas históricos que han limitado la participación de los transportistas en el sistema financiero. Uno de los principales obstáculos ha sido la reticencia de los bancos a financiar vehículos que puedan acumular multas, lo que ha llevado a un círculo vicioso de exclusión financiera.

La ATU ha indicado que ya se encuentran trabajando en la convocatoria para seleccionar al fiduciario de ambos fideicomisos, con la expectativa de que esto ocurra en un plazo de 20 días. Este avance es crucial, ya que se estima que cerca de 332 operadores, que representan el 85% del transporte público en Lima, podrían beneficiarse de estos esquemas. La necesidad de renovación de flota es apremiante, con un estimado de 16,000 buses que deben ser adquiridos en el próximo año para cumplir con los requisitos de la ATU, lo que implica un financiamiento total de aproximadamente S/ 6,800 millones.

Para los inversores, la creación de estos fideicomisos representa una oportunidad de observar cómo se desarrollan las dinámicas de financiamiento en el sector del transporte en Perú. La capacidad de los operadores para acceder a recursos financieros podría influir en la calidad del servicio y en la modernización del transporte público. Además, la implementación exitosa de estos fideicomisos podría sentar un precedente para otras iniciativas en la región, especialmente en países como Argentina, donde los problemas de transporte urbano son similares y la necesidad de financiamiento es crítica.

A futuro, será importante monitorear la respuesta de los bancos y operadores al modelo de fideicomisos propuesto por la ATU. La fecha de inicio de la TIT en junio será un hito crucial, así como la efectividad de los mecanismos preventivos que se están diseñando para proteger a los fiduciarios de embargos. La evolución de estos proyectos podría tener repercusiones significativas en la forma en que se financia el transporte urbano en toda la región, ofreciendo lecciones valiosas para otros países con desafíos similares.