La última encuesta de Indexa Pesquisas revela que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) cuenta con un 39% de las intenciones de voto para el primer turno, mientras que el senador Flávio Bolsonaro (PL) se sitúa en un 30%. En un posible segundo turno, Lula se impondría a Bolsonaro con un 46% frente a un 41%. Este escenario electoral se presenta en un contexto donde el 83% de los votantes de Lula afirman que no cambiarán su elección, mientras que el 74% de los seguidores de Bolsonaro también se muestran decididos.

En cuanto a otros candidatos, el ex-gobernador de Goiás, Ronaldo Caiado (PSD), obtiene un 5%, y los ex-gobernadores Romeu Zema (Novo) y Joaquim Barbosa (DC) se quedan con un 3% cada uno. Renan Santos (Missão) alcanza un 2%, mientras que el 10% de los encuestados se muestra indeciso y un 8% opta por votos nulos o en blanco. Estos datos sugieren una polarización clara entre los dos principales candidatos, con un porcentaje significativo de electores que ya han tomado una decisión firme.

El sondeo también destaca que el 46% de los encuestados no votaría nunca por Lula, cifra que se repite para Bolsonaro. Sin embargo, el 32% de los votantes afirma que votaría “con certeza” por Lula, mientras que el 28% haría lo mismo por Bolsonaro. Este nivel de firmeza en las decisiones de voto podría ser un indicador de la estabilidad política en Brasil, aunque también refleja una fuerte división entre los votantes.

El caso de Flávio Bolsonaro y su vinculación con el Banco Master ha generado un impacto en la opinión pública, aunque no suficiente para descartar su candidatura. Un 78% de los encuestados está al tanto de las acusaciones, y un 48% cree que existe alguna conexión entre el senador y el caso. A pesar de esto, un 40% de los encuestados considera que debería continuar su candidatura, mientras que un 38% opina que debería retirarse. Esto sugiere que, aunque el escándalo ha afectado su imagen, aún cuenta con un respaldo considerable.

La encuesta también evaluó la posibilidad de que Michelle Bolsonaro, ex primera dama, sea una alternativa en caso de que la candidatura de Flávio se vea comprometida. En este escenario, Lula obtendría un 40% de las intenciones de voto, mientras que Michelle alcanzaría un 25%. En un eventual segundo turno, Lula también vencería a Michelle con un 48% frente a un 40%. Esto indica que, aunque el bolsonarismo busca alternativas, la figura de Lula sigue siendo fuerte en el electorado.

En términos económicos, el 35% de los encuestados considera que la economía ha empeorado en el último año, mientras que solo un 27% percibe una mejora. La percepción del poder adquisitivo también es negativa, con un 35% de los encuestados afirmando que su situación ha empeorado. Esto podría influir en las decisiones de voto, ya que la economía es un tema crucial para los votantes brasileños. Además, un 47% de los encuestados apoya un proceso de impeachment contra ministros del STF, lo que refleja un descontento con la actual gestión judicial.

A medida que se acercan las elecciones, es importante monitorear cómo estos factores, incluidos los escándalos y la percepción económica, pueden influir en la intención de voto. Las elecciones están programadas para el próximo año, y los movimientos en el escenario político y económico de Brasil serán cruciales para los inversores y analistas que buscan entender el clima electoral y su posible impacto en los mercados regionales.