El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó el jueves pasado la segunda revisión del Programa Extended Fund Facility, lo que permitirá a Argentina recibir un desembolso de 1.000 millones de dólares en los próximos días. Esta aprobación es un paso clave para el gobierno de Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, en su búsqueda de financiamiento hasta fines de 2027. Sin embargo, el FMI también hizo varias sugerencias que podrían influir en la dirección de la política económica del país, enfatizando la necesidad de que Argentina regrese a los mercados internacionales de capitales.

El informe del FMI subraya la importancia de implementar un paquete de políticas equilibrado que apoye la desinflación y fortalezca la estabilidad externa. A pesar de esta recomendación, fuentes cercanas al gobierno indican que Caputo no tiene planes inmediatos para colocar deuda en mercados internacionales, al menos no en lo que resta del año. En su lugar, se espera que a fines de junio se anuncie un acuerdo con un grupo de bancos para obtener un préstamo sindicado de aproximadamente 4.000 millones de dólares, lo que sería parte de una estrategia más amplia para garantizar los pagos de deuda hasta las elecciones de 2027.

El nuevo préstamo tendría un plazo de seis años, con tres años sin pago de intereses, y estaría respaldado hasta en un 95% por instituciones como el Banco Mundial y el BID. Además de este financiamiento, el gobierno planea utilizar emisiones de deuda, créditos Repo y privatizaciones para cubrir los vencimientos de deuda hasta 2027. Se estima que este esquema permitirá cubrir todos los vencimientos de capital de bonos en moneda extranjera hasta las elecciones, incluyendo pagos programados para julio de este año y enero y julio de 2027.

Desde el FMI se estima que Argentina podría acceder a unos 11.000 millones de dólares anuales entre 2027 y 2031 para refinanciar su deuda, pero para ello el riesgo país debería reducirse a aproximadamente 350 puntos. En el corto plazo, el gobierno busca captar 11 billones de pesos en la plaza local para refinanciar la deuda en pesos que vence a fin de mes, además de buscar 555 millones de dólares para cubrir un vencimiento de 4.200 millones de dólares que debe pagarse a bonistas el 9 de julio.

Analistas financieros consideran que las condiciones actuales del mercado son favorables para que el gobierno logre sus objetivos de financiamiento. Con un dólar relativamente estable y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) comprando reservas internacionales de forma sostenida, se prevé que el Tesoro pueda colocar tanto el remanente de 305 millones de dólares del Bonar 2027 como los 250 millones de dólares del Bonar 2028. Si se logran estos ingresos, el gobierno podría asegurar alrededor de 2.800 millones de dólares para los pagos más importantes del año, lo que es casi equivalente a la amortización de capital total de aproximadamente 4.400 millones de dólares.

A futuro, el equipo económico de Milei está trabajando en una hoja de ruta para cubrir los vencimientos de deuda, lo que es crucial para despejar las dudas de inversores y organismos internacionales sobre la capacidad de Argentina para cumplir con sus compromisos en un año electoral. El banco JP Morgan ha señalado que el desafío será construir una mayor resiliencia financiera antes de 2027, asegurando fuentes de financiamiento y aumentando las reservas. Se estima que, incluso con un rollover del 100% de la deuda en pesos, Argentina podría enfrentar una brecha de financiamiento de cerca de 10.000 millones de dólares en 2027, cifra que podría reducirse si el BCRA logra refinanciar los vencimientos.