La provincia de Corrientes está en conversaciones con el grupo agropecuario Juramento, ligado a la familia Brito, para atraer una inversión significativa en el sector cárnico. El gobernador Juan Pablo Valdés ha destacado la necesidad de resolver uno de los principales problemas de la cadena ganadera local: la exportación de terneros hacia otras provincias para su engorde y faena. Durante la apertura de la exposición ganadera Las Nacionales, Valdés confirmó que el objetivo es no solo establecer un frigorífico, sino también desarrollar un ciclo completo de producción que incluya un feedlot en la región.

Corrientes es la tercera provincia en importancia ganadera de Argentina, con un stock de aproximadamente 4,63 millones de cabezas de ganado. Sin embargo, gran parte de esta producción se procesa fuera de la provincia, lo que limita el valor agregado que se genera localmente. Valdés enfatizó que si se logra retener entre 1,2 y 1,5 millones de cabezas en Corrientes, esto representaría un avance significativo para la economía local y para la industria cárnica en general. La provincia es conocida por su capacidad de producción de terneros, genética y cría, pero se enfrenta al desafío de aumentar la industrialización y el valor agregado en su territorio.

El grupo Juramento, que opera un modelo integrado que abarca desde la cría hasta la comercialización de carne, podría ser un jugador clave en este desarrollo. La empresa, que gestiona más de 114.000 hectáreas y engorda alrededor de 86.000 cabezas al año, ha estado ampliando sus inversiones en el sector cárnico. Recientemente, adquirió un campo de 24.000 hectáreas en Salta y ha establecido alianzas estratégicas para aumentar su capacidad industrial y potenciar las exportaciones. La llegada de Juramento a Corrientes podría transformar la dinámica del sector ganadero en la región, permitiendo un mayor control sobre la cadena de producción y la posibilidad de generar más empleo local.

Desde el punto de vista de los inversores, la propuesta de Corrientes se presenta como una oportunidad atractiva. La provincia no solo cuenta con recursos naturales abundantes, como agua y tierras fértiles, sino que también ofrece un marco fiscal favorable con impuestos bajos y leyes de promoción industrial. Valdés ha señalado que los precios de la tierra en Corrientes aún representan una oportunidad para aquellos que buscan invertir en el sector agropecuario. Además, la mejora de la logística, incluyendo proyectos para facilitar el acceso al alimento para el ganado, será crucial para el éxito de este ciclo completo de producción.

A futuro, será importante monitorear cómo se desarrollan las conversaciones entre el gobierno provincial y el grupo Juramento. La magnitud de la inversión y la estructura final del proyecto dependerán de las negociaciones en curso. Además, el gobierno de Corrientes ha mencionado la posibilidad de utilizar herramientas fiscales, como el “impuesto a la mera compra”, para incentivar este tipo de iniciativas. Con la apertura de nuevas infraestructuras y la mejora de la conectividad logística, Corrientes podría posicionarse como un polo ganadero integral en el norte argentino, lo que tendría repercusiones significativas en la economía local y en el mercado cárnico nacional.