- En abril, Argentina registró un saldo negativo de 301.700 turistas, con 764.800 argentinos viajando al exterior.
- El turismo receptivo creció un 10,6% interanual, alcanzando 463.100 turistas extranjeros en abril.
- El 71,7% de los argentinos que viajaron al exterior se dirigieron a países limítrofes, siendo Brasil el destino más popular.
- El déficit en la balanza de turismo alcanzó 961,6 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 12,4% más que en el mismo periodo de 2025.
- El 90,1% de las llegadas de turistas no residentes por vía aérea se concentraron en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery.
El turismo en Argentina continúa mostrando un saldo negativo, a pesar de un aumento en la llegada de visitantes internacionales. En abril, el país registró un déficit de 301.700 turistas, con 764.800 argentinos viajando al exterior y solo 463.100 turistas extranjeros ingresando. Este fenómeno refleja una tendencia que se ha mantenido desde la pandemia, aunque la brecha entre el turismo emisivo y receptivo se ha reducido en comparación con meses anteriores y el mismo mes del año pasado.
El informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) revela que la salida de turistas argentinos al exterior cayó un 13,2% interanual, lo que indica que menos argentinos están viajando. De este total, el 71,7% se dirigió a países limítrofes, siendo Brasil el destino más popular con un 28,3% de los viajeros. Por otro lado, el turismo receptivo creció un 10,6% interanual, con Brasil nuevamente liderando como el principal país de origen de los turistas que visitan Argentina, representando el 20,5% del total.
Analistas como Lorenzo Sigaut Gravina de la consultora Equilibra han señalado que la reducción en el turismo emisivo podría estar vinculada a la disminución del poder adquisitivo de los argentinos. Sin embargo, también se ha sugerido que algunos viajeros están eligiendo postergar sus viajes para coincidir con eventos importantes, como el Mundial de Fútbol que se celebrará en junio. Esta dinámica podría estar contribuyendo a un cambio en los patrones de viaje, donde el turismo receptivo está ganando terreno frente al emisivo.
Desde una perspectiva económica, el aumento en el turismo receptivo y la disminución en el emisivo podrían aliviar la presión sobre el tipo de cambio. En los primeros tres meses de 2026, el déficit en la balanza de turismo alcanzó los 961,6 millones de dólares, lo que representa un aumento del 12,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este desequilibrio se debe a los gastos de turistas argentinos en el exterior, que sumaron 1.843,6 millones de dólares, frente a los 882 millones de dólares gastados por extranjeros en Argentina.
De cara al futuro, es importante monitorear cómo evolucionan estos patrones de turismo, especialmente con la llegada del Mundial de Fútbol. La tendencia de los argentinos a viajar menos al exterior podría continuar, mientras que el interés de los turistas extranjeros en visitar Argentina podría seguir en aumento. Esto no solo impactará en la balanza de pagos, sino que también podría influir en la percepción del país como un destino turístico atractivo, lo que a su vez podría tener repercusiones en el mercado cambiario y la economía en general.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.