Brasil ha logrado superar a Argentina en exportaciones de harina de soja en el primer cuatrimestre de este año, alcanzando 7,7 millones de toneladas frente a las 7,5 millones de toneladas de Argentina. Este cambio de liderazgo en el mercado de harina de soja, que representa alrededor de 10.000 millones de dólares en ingresos, marca un hito significativo en la historia agroexportadora de ambos países. La situación no es meramente circunstancial, sino que refleja un desplazamiento estructural en el sector, impulsado por el estancamiento de la producción argentina y políticas más agresivas en Brasil.

Históricamente, Argentina había dominado el mercado de la harina de soja, pero en los últimos años, la distancia en exportaciones se ha ido reduciendo drásticamente. Hace una década, Argentina tenía una ventaja de 21 millones de toneladas sobre Brasil, pero las proyecciones para 2026/27 indican que esta diferencia podría reducirse a solo 2,5 millones de toneladas. Este cambio es alarmante para el sector agroindustrial argentino, que enfrenta un estancamiento en su producción, mientras que Brasil y Estados Unidos están aumentando significativamente su capacidad de procesamiento de soja.

Los datos del informe Wasde del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) muestran que Brasil y Estados Unidos están avanzando en sus capacidades de molienda de soja, mientras que Argentina se encuentra estancada. Se estima que Estados Unidos incrementará su molienda en 8,2 millones de toneladas entre 2024/25 y 2026/27, mientras que Brasil sumará 6,8 millones. En contraste, Argentina podría experimentar una leve caída de 200.000 toneladas en su molienda. Esto resalta la necesidad urgente de que Argentina implemente medidas para mejorar su competitividad en el sector.

La pérdida de participación de Argentina en el mercado de harina de soja también se refleja en las importaciones de países clave. Indonesia, el principal comprador mundial de harina de soja, ha importado 1,5 millones de toneladas desde Brasil en el primer cuatrimestre, en comparación con solo 826.000 toneladas de Argentina. Esta tendencia es preocupante, ya que indica que Argentina está perdiendo terreno en mercados que antes dominaba. Además, Brasil está diversificando sus mercados de exportación para reducir su dependencia de China, lo que podría complicar aún más la situación para Argentina.

Para revertir esta tendencia, los expertos sugieren varias medidas, incluyendo la implementación de una nueva ley de biocombustibles que aumente el corte obligatorio de biodiésel, así como la reducción de derechos de exportación y mejoras logísticas. Estas acciones son cruciales para que Argentina recupere su competitividad en el mercado global de soja. La situación actual exige una respuesta rápida y efectiva del gobierno y del sector agroindustrial para evitar un mayor deterioro en la posición de Argentina como líder en exportaciones de harina de soja.