El sector minero peruano enfrenta un estancamiento preocupante, con una cartera de 65 proyectos registrados que suman un valor total de US$ 63,000 millones. Este retraso en la ejecución de inversiones se debe principalmente a la complejidad de los trámites y permisos necesarios, que han llevado a que capitales se desplacen hacia otros países de América Latina. Durante el XVI Encuentro Internacional de Minería, líderes del sector expresaron la urgencia de simplificar estos procesos para convertir el potencial minero del país en inversiones concretas.

Diego Ortega, presidente del Simposio y VP de Asuntos Corporativos de Anglo American, enfatizó que muchos de estos proyectos han permanecido en la misma fase durante años, lo que limita el crecimiento del sector. Perú ocupa actualmente el puesto 12 en el ranking mundial de potencial minero y es uno de los principales productores de cobre, un mineral esencial para la transición energética global. Además, el país tiene un gran potencial para desarrollar el litio, otro recurso crítico en la actualidad.

El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Pareja, también destacó la importancia de la cartera de proyectos mineros, que supera los US$ 60,000 millones, posicionando a Perú como un jugador clave en el contexto geopolítico actual, donde la demanda de metales críticos está en aumento. Sin embargo, la falta de reglas claras y un marco regulatorio ágil han llevado a que algunas empresas, como la que debería haber iniciado el proyecto Zafranal, redirijan sus inversiones hacia Chile, lo que pone de manifiesto la necesidad de un cambio en la política minera del país.

Julia Torreblanca, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), subrayó que la minería es la actividad más regulada en Perú y que la reducción de los plazos para los permisos es fundamental para aprovechar el potencial de inversión. A pesar de la situación actual, los datos del primer trimestre de este año muestran que Perú produjo 680,000 toneladas de cobre y las exportaciones mineras superaron los US$ 13,000 millones, lo que refleja la capacidad del país para generar ingresos significativos a través de su sector minero.

Con las elecciones presidenciales a la vista, el sector minero espera que los candidatos aborden estos temas en sus propuestas. Torreblanca mencionó que el 2025 podría traer mejores resultados mineros, pero es crucial que el próximo gobierno se enfoque en ofrecer estabilidad y condiciones atractivas para los inversores, tanto nacionales como extranjeros. La materialización de estos proyectos no solo beneficiaría a la economía peruana, sino que también podría tener implicaciones en la región, especialmente en el contexto de la creciente demanda de metales en el mercado global.