La inversión en Argentina durante 2026 muestra una tendencia de desaceleración, alcanzando un ratio de inversión sobre el Producto Bruto Interno (PBI) del 19,4%. Este porcentaje se sitúa en línea con el promedio de la última década, pero se encuentra notablemente por debajo del 25% recomendado para fomentar un crecimiento sostenido basado en la creación de capital. Las proyecciones indican un crecimiento moderado de la inversión del 1,1% para el año, lo que sugiere que la recuperación observada en 2025 no se mantendrá en el tiempo.

Los indicadores adelantados, aunque aún no oficiales, reflejan una dinámica deslucida en el sector de la inversión. Entre enero y abril de 2026, las importaciones de bienes de capital cayeron un 14% interanual, mientras que las piezas y accesorios para bienes de capital experimentaron una caída aún más pronunciada del 30%. Esta disminución podría estar relacionada con una corrección tras el sobre stockeo que se produjo antes de las elecciones de 2025, según lo señalado por Fundación Capital.

En el ámbito de la producción, se observó una contracción del 19,7% interanual en la producción de maquinaria y equipo durante el primer trimestre, y una caída del 26,8% en maquinaria agrícola. Sin embargo, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) reportó una leve mejora en abril, con un crecimiento del 5,1% interanual en la producción de maquinaria agrícola, lo que sugiere que algunos sectores podrían estar comenzando a recuperarse. A pesar de esto, la fabricación de vehículos utilitarios también mostró un descenso del 3% interanual en el acumulado del año, aunque en el segundo bimestre se registró un aumento del 8,9% interanual, lo que podría indicar un cambio en la tendencia.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC mostró un crecimiento del 4% interanual en el primer trimestre, con una leve mejora en comparación con el trimestre anterior. Sin embargo, se anticipa que la obra pública seguirá siendo limitada a nivel nacional, con gastos de capital que podrían alcanzar solo el 0,4% del PBI, muy por debajo del 1,6% registrado en 2023. Esto sugiere que la inversión en infraestructura no será un motor significativo para el crecimiento en el corto plazo.

En comparación con otros países de la región, Argentina se encuentra en una posición desfavorable en términos de Inversión Extranjera Directa (IED). Según datos de la OCDE, Argentina captó apenas u$s3.100 millones en 2025, en contraste con Brasil, que recibió alrededor de u$s77.000 millones, y México, que atrajo más de u$s40.000 millones. Este bajo desempeño refleja las dificultades persistentes para consolidar un clima de inversión estable y atractivo, lo que podría tener implicaciones negativas para la economía en el futuro cercano. Las autoridades están intentando atraer inversión a través de acuerdos comerciales y regímenes especiales, pero el impacto de estas medidas no será inmediato y variará según el sector y la región.