El sector fintech en Argentina ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, alcanzando más de 8 millones de usuarios activos. Sin embargo, este crecimiento ha estado acompañado por un aumento en la morosidad, que actualmente se sitúa en un 22%. A pesar de esto, la Cámara Argentina Fintech ha señalado que la morosidad ha comenzado a estabilizarse, lo que podría indicar un cambio positivo en el comportamiento de pago de los usuarios. Este fenómeno se ha observado desde noviembre de 2025, cuando se alcanzó un pico en los niveles de irregularidad en los pagos.

El contexto económico en Argentina ha sido complicado, con una presión creciente sobre los ingresos disponibles de las familias. A pesar de la morosidad, los representantes del sector aseguran que no hay un sobreendeudamiento generalizado, lo que sugiere que las familias están manejando sus deudas de manera más efectiva de lo que se podría pensar. En este sentido, la morosidad en el sector fintech ha mostrado signos de estabilización, especialmente después de la reducción de la volatilidad en las tasas de interés a corto plazo, lo que podría facilitar un entorno más favorable para el crédito.

Comparando con el sistema financiero tradicional, el crédito fintech sigue siendo una alternativa accesible para muchos argentinos. Mientras que el préstamo promedio en el sector fintech es de aproximadamente $541.394, el promedio en los bancos tradicionales asciende a $4,1 millones. Esto indica que las fintech están logrando captar a un segmento de la población que, de otro modo, podría no tener acceso a financiamiento. Además, el 53% de la cartera de créditos fintech corresponde a mujeres, lo que resalta una mayor inclusión en el acceso al crédito.

Desde la Cámara Argentina Fintech, se ha expresado preocupación por más de 30 proyectos legislativos que buscan imponer límites a las tasas y cargos aplicados por bancos y billeteras virtuales. Los representantes del sector advierten que estas regulaciones podrían restringir aún más el acceso al crédito, especialmente para los sectores de menores ingresos que dependen de las fintech para obtener financiamiento. La posibilidad de una mayor intervención estatal podría tener efectos adversos en la expansión del crédito, lo que es crucial para el crecimiento económico del país.

A futuro, el sector fintech en Argentina enfrenta el desafío de no solo expandir el financiamiento, sino también de mejorar su calidad y ampliar el acceso sin aumentar los niveles de incumplimiento. Las proyecciones indican que si se logra una mejora en la inflación y en los salarios, el crédito podría retomar su senda de crecimiento. Este es un aspecto a monitorear, ya que la evolución de la inflación y las políticas monetarias del Banco Central serán determinantes para el futuro del crédito en el país.