Colombia se encuentra en una situación crítica en su sector energético, con la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, advirtiendo sobre una "tormenta perfecta" que podría llevar a apagones durante el fenómeno de El Niño. El país llega a este fenómeno climático en su peor posición energética en décadas, con un déficit de energía firme del -2,6% respecto a la demanda proyectada. Este déficit podría aumentar a -4,4% para 2027 y -6,8% para 2030, lo que plantea serias preocupaciones sobre la capacidad del país para satisfacer sus necesidades energéticas en el futuro cercano.

La situación se complica aún más por la baja en los niveles de los embalses, que se encuentran al 63% de su capacidad, cuando deberían estar cerca del 80% para garantizar un suministro adecuado durante la temporada de sequía que se espera a partir de agosto. Gutiérrez destacó que la generación térmica, que normalmente acompaña a la generación hidráulica en un 35% o 40%, debería aumentar al 50% en un escenario de sequía severa. Esto subraya la necesidad urgente de encender las plantas térmicas antes de que se agoten los recursos hídricos.

Además, la disponibilidad de gas para operar estas plantas es incierta, ya que el país no cuenta con suficiente gas nacional y depende de importaciones más costosas. La situación se ve agravada por las tensiones en Medio Oriente, que han reducido la oferta global de gas en un 20%. Aunque Gutiérrez afirmó que el impacto en las facturas de los hogares no será significativo, con un aumento estimado de entre el 7% y el 9%, la preocupación principal radica en la disponibilidad del combustible necesario para la generación térmica.

Gutiérrez hizo un llamado al Gobierno para que coordine la logística de gas y otros combustibles, y propuso varias acciones inmediatas, como conectar a la red los proyectos de energía solar que están en construcción y asegurar la logística de combustibles para las plantas térmicas. También sugirió la implementación de una campaña nacional de ahorro de energía para aliviar la presión sobre el sistema eléctrico. La falta de inversión en el sector energético en los últimos años ha llevado a esta crisis, y Gutiérrez advirtió que la activación de las térmicas no debería convertirse en un nuevo conflicto con el Gobierno.

De cara al futuro, es crucial que el Gobierno y las empresas energéticas trabajen juntos para garantizar que el país esté preparado para enfrentar el fenómeno de El Niño. La subasta de energía que se está convocando no será suficiente para abordar la crisis actual, ya que su implementación no se espera hasta 2029. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan las políticas energéticas y la disponibilidad de recursos en los próximos meses, especialmente con la llegada de la temporada de sequía en diciembre.