- La inflación en Colombia podría alcanzar el 7% debido a El Niño, según Anif.
- Un fenómeno severo de El Niño podría aumentar la inflación de alimentos hasta el 11,2%.
- Históricamente, episodios de El Niño han llevado la inflación de alimentos a un 18,9%.
- Colombia depende del 62% de generación hidráulica, lo que agrava el riesgo inflacionario.
- El precio de la energía en bolsa ya muestra señales de volatilidad ante el estrés hídrico.
- La subasta del cargo por confiabilidad en abril será un evento clave para el mercado energético.
La llegada del fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026 ha generado preocupaciones sobre el impacto que tendrá en la inflación de Colombia. Según el análisis de Anif, se prevé que la inflación podría superar el 7%, impulsada principalmente por el aumento en los precios de alimentos perecederos y energía. José Ignacio López, presidente de Anif, destacó que un evento severo de El Niño podría generar presiones inflacionarias que elevarían la inflación en hasta 70 puntos básicos, lo que podría llevar a una inflación anual de alimentos cercana al 11,2%, en comparación con el 6,1% actual.
Históricamente, los episodios de El Niño han tenido un efecto significativo en los precios de los alimentos y la energía en Colombia. Durante eventos fuertes, como los ocurridos entre 2015 y 2016, la inflación de alimentos alcanzó un alarmante 18,9%, mientras que la inflación de electricidad llegó al 13,6%. Este patrón sugiere que la reducción de lluvias y el aumento de temperaturas, que son características de El Niño, afectan negativamente la oferta agrícola y la generación de energía, lo que a su vez impacta en los precios al consumidor.
Anif también advirtió que la dependencia de Colombia de la generación hidráulica, que representa aproximadamente el 62% de su capacidad eléctrica, podría agravar la situación. La disminución de los niveles de agua en los embalses obligaría a un mayor uso de plantas térmicas, que son más costosas, lo que se traduciría en tarifas eléctricas más altas para los hogares. Además, el precio de la energía en bolsa ya muestra señales de volatilidad, lo que podría anticipar un estrés hídrico en el futuro cercano.
Para los inversores, esta situación presenta un riesgo significativo. La presión inflacionaria podría llevar al Banco de la República a considerar ajustes en las tasas de interés, lo que afectaría el costo del financiamiento y la rentabilidad de las inversiones. En el contexto actual, donde la inflación ya es un problema persistente, cualquier aumento adicional podría complicar aún más la recuperación económica del país.
De cara al futuro, es crucial monitorear los pronósticos meteorológicos y las decisiones del Banco de la República en relación con las tasas de interés. Con una probabilidad del 96% de que se consolide un fenómeno de El Niño fuerte hacia finales de año, los próximos meses serán determinantes para la economía colombiana. La subasta del cargo por confiabilidad programada para el 28 de abril también será un evento clave a seguir, ya que podría influir en la dinámica del mercado energético y en las expectativas inflacionarias.
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