El precio de la porción de asado en Colombia ha experimentado un notable aumento del 18,2% en los últimos cuatro años, pasando de $27.898 en mayo de 2022 a $35.418 en 2026. Este incremento, equivalente a $7.520, se ha visto impulsado por el alza en los precios de ingredientes clave como la carne, la papa y el aguacate, que son esenciales para disfrutar de este plato tradicional durante los partidos de fútbol, especialmente en la época del Mundial.

El aguacate común ha sido el ingrediente que más ha aumentado su precio, con un incremento del 64,8%, subiendo de $625 en 2022 a $1.030 en 2026. La papa parda pastusa también ha visto un aumento significativo del 47,7%, con un precio que pasó de $623 a $920 por porción en el mismo periodo. Estos cambios en los precios se deben a factores como la estacionalidad de la producción agrícola y las condiciones climáticas adversas que han afectado la oferta.

En cuanto a la carne, que es el componente principal del asado, los precios de las porciones de chatas y costillas han subido un 17,2% y un 33,1% respectivamente. En 2022, la porción de chatas costaba $15.994 y ahora se cotiza a $21.291, mientras que la de costillas pasó de $9.029 a $10.580. Esta tendencia se debe a la disminución en la disponibilidad de ganado, que no ha podido satisfacer la demanda estable, lo que ha llevado a un aumento en los precios del ganado en pie.

El impacto de estos aumentos en el costo de los alimentos es significativo para los hogares colombianos, ya que los productos mencionados son de consumo habitual y representan una parte importante del gasto familiar. Según expertos, cuando los precios de los insumos básicos aumentan, los hogares deben destinar una mayor proporción de sus ingresos a la compra de alimentos, lo que limita su capacidad de gasto en otros bienes y servicios. Esto puede tener un efecto en cadena en la economía, afectando el consumo general y la recuperación económica.

De cara al futuro, se anticipa que el Mundial podría generar un aumento temporal en la demanda de carne y otros alimentos, lo que podría ejercer más presión sobre los precios. Además, factores climáticos como el fenómeno de El Niño, que se espera que impacte en el segundo semestre, podrían afectar aún más la producción agrícola y ganadera. Los consumidores deben estar atentos a cómo estos elementos influirán en los precios de los alimentos, especialmente en un contexto donde el gasto en comida tiende a aumentar durante eventos deportivos importantes.