- Caputo señala que los indicadores económicos de marzo muestran signos de recuperación.
- Se prevé que la obra pública impulse la economía con 9.000 kilómetros de corredores viales en marcha para finales de junio.
- El superávit fiscal es considerado innegociable y fundamental para el crecimiento sostenido en Argentina.
- El crédito al sector privado ha aumentado del 3,8% al 11% del PIB, pero las pymes aún enfrentan desafíos de financiamiento.
- Las exportaciones argentinas están alcanzando niveles récord, con proyecciones de u$s96.000 millones para 2026.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha afirmado que la economía argentina comenzará a mostrar signos de recuperación más evidentes entre mayo y junio de este año. Según sus declaraciones, los indicadores de marzo ya reflejan una tendencia positiva, especialmente en sectores como la construcción y los precios mayoristas. Caputo ha destacado que la desinflación y la reactivación de la obra pública serán los motores de esta recuperación, lo que podría marcar un cambio significativo en la trayectoria económica del país.
En su entrevista, el ministro subrayó que la infraestructura jugará un papel crucial en este proceso. Con la proyección de que para finales de junio se inicien obras en 9.000 kilómetros de corredores viales, se espera que esto impulse considerablemente la actividad en el sector de la construcción. Este enfoque en la obra pública se presenta como una estrategia para consolidar un crecimiento sostenido, algo que Argentina no ha logrado mantener de manera consistente en más de una década.
Caputo también defendió el superávit fiscal como un pilar fundamental para el crecimiento económico. Afirmó que este superávit es innegociable y que la reducción de impuestos dependerá de una expansión económica previa. En este sentido, propuso la idea de “inocencia fiscal” como un medio para reducir la informalidad y facilitar el crecimiento de la economía formal. Si se logra un crecimiento anual del 6% al 8%, el ministro estima que en un plazo de dos a tres años se podrían eliminar impuestos distorsivos como las retenciones o el impuesto al cheque.
En cuanto al financiamiento, Caputo reconoció que las pequeñas y medianas empresas (pymes) enfrentan desafíos significativos. A pesar de que el crédito al sector privado ha aumentado del 3,8% al 11% del PIB, los altos impuestos provinciales y municipales siguen siendo un obstáculo. Sin embargo, el ministro se mostró optimista respecto a la posibilidad de mejorar las condiciones crediticias en colaboración con los bancos, lo que podría facilitar el acceso al financiamiento para las pymes.
Por otro lado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que no es una prioridad levantar el cepo cambiario para las empresas, ya que el enfoque está en asegurar que las exportaciones e importaciones funcionen adecuadamente. Bausili destacó que las exportaciones están alcanzando niveles récord y que el sector privado prevé un nuevo máximo histórico para 2026, lo que sugiere un entorno favorable para la actividad económica. A medida que se avanza hacia una mayor estabilidad, es crucial observar cómo estas políticas impactan en la confianza empresarial y en la inversión productiva en el país.
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