El dólar oficial mayorista cerró el lunes en $1.397, manteniéndose por debajo de la barrera de los $1.400. Este comportamiento se dio en un contexto de fuerte liquidación de divisas por parte del sector agroexportador, que ha aumentado la oferta de dólares en el mercado. Sin embargo, los tipos de cambio paralelos, como el dólar blue, mostraron una tendencia mixta, lo que refleja la incertidumbre que persiste en el mercado cambiario argentino.

En el ámbito de las acciones, los ADRs de YPF en Wall Street experimentaron un notable incremento de hasta el 8,8%, impulsados por la recuperación del precio del petróleo y la expectativa de resultados positivos en el sector energético. Por otro lado, los bonos argentinos sufrieron una caída, lo que elevó el riesgo país a 543 puntos básicos, un nivel que sigue generando preocupación entre los inversores. Este aumento en el riesgo país puede ser un indicativo de la falta de confianza en la sostenibilidad de la deuda argentina en el contexto actual.

Este martes, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará el índice de precios mayoristas y el índice de costo de la construcción de abril. Estos datos son cruciales para evaluar la inflación y el costo de vida en el país, lo que podría influir en las decisiones del Banco Central respecto a la política monetaria. La inflación sigue siendo un tema candente en Argentina, y cualquier indicio de un aumento en los precios podría llevar a una mayor presión sobre el tipo de cambio y las tasas de interés.

Desde el Banco Central, Santiago Bausili ha señalado que la prioridad en materia cambiaria es asegurar el buen funcionamiento del comercio exterior, lo que implica que no se levantará el cepo cambiario para las empresas en el corto plazo. Esto podría limitar las opciones de financiamiento para muchas empresas, afectando su capacidad de operar y expandirse. Además, el Gobierno busca renovar el swap con China, lo que podría proporcionar un alivio temporal a las reservas del Banco Central.

A futuro, es importante monitorear la evolución del dólar blue y el impacto de los datos del INDEC en las expectativas de inflación. La próxima reunión del Banco Central, programada para el 30 de mayo, será un evento clave donde se podrían discutir ajustes en la tasa de interés, dependiendo de la evolución de los precios y la situación económica general. La recuperación de la demanda de dinero, aunque incipiente, también será un factor a considerar en las decisiones de política monetaria.