El Régimen de Incentivo para Grandes Inversores (RIGI) ha acelerado su implementación, acumulando proyectos por un total de u$s120.000 millones. Este monto incluye la reciente inversión de u$s25.000 millones anunciada por YPF para desarrollar el proyecto de exportación de petróleo más grande del país. Este avance no solo tiene un impacto significativo en la producción local, sino que también genera expectativas de un aumento en la oferta de divisas, lo que podría beneficiar al peso argentino y a las reservas del Banco Central.

Hasta la semana pasada, el total de proyectos presentados bajo el RIGI era de u$s94.600 millones, según el Informe de Política Monetaria del Banco Central. Con el anuncio de YPF, el total asciende a casi u$s120.000 millones. Sin embargo, el ingreso de dólares ha sido lento, con apenas u$s1.300 millones ingresados hasta la fecha. Esto representa poco más del 1% del total proyectado, lo que indica que, aunque las expectativas son altas, la materialización de estos proyectos tomará tiempo.

El Comité de Evaluación del RIGI ha aprobado hasta ahora 16 proyectos, principalmente en los sectores energético y minero, que suman cerca de u$s21.000 millones. Entre los anuncios más destacados se encuentra el de Chevron, que confirmó una inversión de u$s10.000 millones en Vaca Muerta. A pesar de la lentitud en el ingreso de divisas, el potencial a mediano y largo plazo es significativo, ya que la concreción de estos proyectos podría incrementar la oferta de dólares en el mercado cambiario, favoreciendo la estabilidad del peso y ayudando al Banco Central en su objetivo de recomponer las reservas.

En el corto plazo, el mercado está atento a la dinámica de ingreso de dólares a través de las actividades comerciales y financieras. La consultora 1816 ha señalado que la desaceleración en los préstamos bancarios en dólares ha contribuido a la merma en las compras de reservas del Banco Central en mayo. Sin embargo, se anticipa que en las próximas semanas habrá una liquidación importante del agro, lo que podría aumentar la oferta de divisas en el mercado cambiario. Esto es crucial, ya que la combinación de ingresos de exportaciones y fondos de emisiones de deuda ha generado una dinámica cambiaria positiva en los últimos meses.

Los analistas de Clave Bursátil han observado que el tipo de cambio oficial mayorista se ha estabilizado en torno a $1.400, a pesar de la demora en las liquidaciones de soja. Esta estabilidad se atribuye a la oferta de otros sectores exportadores, como el petrolero y minero, que están compensando parte de la demanda en el mercado. Además, se estima que algunos sectores están acumulando stocks, esperando mejores condiciones para acelerar las liquidaciones, lo que podría resultar en un aumento de la oferta de dólares en el futuro.

A pesar de la desaceleración en las compras de dólares por parte del Banco Central, este ha acumulado más de u$s8.000 millones en lo que va del año, alcanzando más del 80% de su objetivo anual. Los operadores prevén un mayor dinamismo en las compras, impulsadas por la aceleración en las ventas del agro y la oferta de otros sectores exportadores. La combinación de estos factores podría resultar en una mejora en la estabilidad cambiaria y en el fortalecimiento de las reservas del Banco Central en el corto plazo.