Los últimos balances de los principales bancos y fintechs en Argentina revelan que la morosidad sigue siendo una de las principales preocupaciones del sistema financiero. El Grupo Supervielle reportó un aumento en su ratio de morosidad, que alcanzó el 5,6%, mientras que el Grupo Financiero Galicia vio un incremento más significativo, alcanzando un 7,7%. Estos datos sugieren que, aunque algunos ejecutivos del sector creen que el pico de morosidad podría haber pasado, la realidad es que la recuperación sigue siendo desigual y depende de múltiples factores económicos.

En el caso de Supervielle, la cartera de préstamos en pesos se redujo un 5,6% trimestral, lo que indica una caída en la demanda de crédito. A pesar de que se observó una mejora en la dinámica de atrasos en marzo, el aumento en el ratio de morosidad sugiere que la situación sigue siendo crítica. Por otro lado, el Grupo Financiero Galicia, tras un cuarto trimestre de 2025 débil, logró recuperar parte de su rentabilidad, pero la morosidad en su cartera se disparó, lo que plantea serias dudas sobre la salud del crédito en el país.

Mercado Libre, en contraste, reportó un crecimiento del 87% interanual en su cartera de crédito, superando los 14.600 millones de dólares. A pesar de la creciente morosidad en el sistema financiero argentino, la empresa destacó que la calidad de sus activos se mantuvo sólida, con un ratio de mora de solo el 8% en préstamos de 15 a 90 días. Esto sugiere que las fintechs pueden estar manejando mejor el riesgo crediticio en comparación con los bancos tradicionales, lo que podría ser un indicativo de una tendencia hacia la digitalización en el sector financiero.

El contexto actual también se ve influenciado por la presión política sobre el endeudamiento familiar. En la Cámara de Diputados, se discuten más de diez proyectos que buscan limitar el nivel de endeudamiento de las familias, lo que podría tener un impacto significativo en la oferta de crédito. Los bancos y fintechs han expresado su preocupación por estas medidas, argumentando que una mayor regulación podría afectar el crecimiento del crédito y la inclusión financiera. Sin embargo, los ejecutivos del sector creen que, a medida que se recompongan los ingresos reales, la capacidad de pago de las familias también mejorará, lo que podría reducir la morosidad en el futuro.

De cara al futuro, es crucial observar la evolución de los próximos balances de bancos como BBVA Argentina y Banco Macro, que se publicarán a fines de este mes. Estos resultados podrían ofrecer nuevas señales sobre si la morosidad efectivamente ha alcanzado un pico y qué panorama se traza para los próximos meses. La atención también estará centrada en las tasas de interés y su relación con la inflación, ya que una disminución en las tasas podría facilitar una recuperación en la calidad crediticia del sistema financiero argentino.