- Bausili afirmó que no es prioridad levantar el cepo cambiario para empresas.
- Las exportaciones argentinas alcanzan récords mensuales, con proyecciones de 96.000 millones de dólares para 2026.
- El BCRA considera que el tipo de cambio actual no está atrasado y es compatible con el equilibrio externo.
- Se han normalizado los pagos de importaciones y se permite la distribución de dividendos, facilitando el acceso al mercado de cambios.
- El Gobierno argentino está en conversaciones con China para extender el swap de divisas que vence en agosto.
En una reciente conferencia de prensa, Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), dejó en claro que no es una prioridad para la entidad levantar las restricciones cambiarias para las empresas. Esta afirmación se produce en un contexto donde el BCRA se siente cómodo con el actual nivel del tipo de cambio, argumentando que no está afectando negativamente las cuentas externas del país. Bausili enfatizó que el enfoque del BCRA está en asegurar el buen funcionamiento del comercio exterior, priorizando las exportaciones e importaciones sobre el acceso a divisas para capital de trabajo de las empresas no involucradas en estas operaciones.
Desde la implementación del esquema de bandas cambiarias, el BCRA ha observado un aumento significativo en las cantidades exportadas, alcanzando récords mensuales. De hecho, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) sugiere que el sector privado anticipa un nuevo máximo histórico para las exportaciones en 2026, proyectando un total de 96.000 millones de dólares. Esto contrasta con el comportamiento de las importaciones, que se mantienen en niveles similares a los de ciclos económicos anteriores, lo que sugiere una estabilidad en el comercio exterior.
Bausili también aclaró que las empresas tienen la posibilidad de manejar su capital de trabajo en dólares, pero deben hacerlo a través del mercado financiero, que ofrece mayor flexibilidad en comparación con otros países de la región, como Brasil. Esta afirmación subraya la intención del BCRA de mantener un control estricto sobre el acceso a divisas, priorizando la estabilidad económica general por encima de las necesidades individuales de las empresas. Además, el BCRA ha implementado medidas que facilitan el acceso al mercado de cambios para las empresas, como la normalización de pagos de importaciones y la distribución de dividendos, lo que indica un enfoque más flexible en la regulación cambiaria.
En cuanto al tipo de cambio actual, tanto Bausili como su vicepresidente, Vladimir Werning, coincidieron en que no está atrasado y que es compatible con el equilibrio externo. La entidad argumenta que la competitividad de una economía no depende exclusivamente del tipo de cambio real, citando el ejemplo de Perú, donde la acumulación de reservas se logró a través de la flexibilidad cambiaria y la gestión de la volatilidad, en lugar de mantener un tipo de cambio deliberadamente depreciado.
Finalmente, el BCRA también abordó temas relacionados con la liquidez, el crédito y la morosidad en el sector privado. A pesar de que la remonetización de la economía no ha alcanzado los niveles esperados, Bausili observó signos de una recuperación en la demanda de dinero, lo que podría facilitar un entorno más favorable para el crédito en el futuro. Además, se mencionó que el Gobierno argentino está en conversaciones con China para extender el swap de divisas, que vence en agosto, lo que podría proporcionar un alivio adicional en la gestión de reservas.
En resumen, la postura del BCRA sobre el cepo cambiario para empresas refleja una estrategia centrada en la estabilidad del comercio exterior y la economía en general. Los inversores deben estar atentos a cómo estas políticas afectarán el acceso a divisas y el comportamiento del mercado cambiario en el futuro, especialmente en un contexto de creciente presión sobre las reservas y la necesidad de financiamiento externo.
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