La reciente recuperación de las acciones tecnológicas en Nueva York ha reavivado el interés de los inversores brasileños por los BDRs (Brazilian Depositary Receipts) de las llamadas 'Sete Magníficas', que incluyen gigantes como Nvidia, Amazon y Alphabet. Desde el 15 de abril, los BDRs de estas empresas han visto un aumento significativo en el volumen de negociaciones en la B3, tras un periodo de calma a inicios de mes. Por ejemplo, el BDR de Nvidia (NVDC34) acumuló 1,03 millones de negocios entre enero y abril, casi el doble que el de Microsoft, que alcanzó 514,8 mil.

Este cambio en la tendencia se produjo en un contexto de optimismo en los mercados estadounidenses, donde el Nasdaq reportó un aumento de aproximadamente 15% en abril, su mejor desempeño mensual desde abril de 2020. La mejora en el ambiente macroeconómico global y los resultados financieros del primer trimestre de 2026 han contribuido a este resurgimiento. Las empresas tecnológicas han mostrado un crecimiento notable, con la Alphabet reportando un incremento del 63% en sus ingresos de Google Cloud y una expansión superior al 400% en su cartera de pedidos.

Los BDRs permiten a los inversores brasileños acceder a acciones de empresas extranjeras sin necesidad de abrir cuentas en el exterior. A pesar de que tradicionalmente tienen menor liquidez que las acciones originales, el interés por los BDRs de tecnología ha crecido, reflejando una mayor profundidad en el mercado brasileño a lo largo de 2026. Este aumento en la actividad también se ha visto impulsado por la percepción de que el crecimiento de las ganancias de las grandes tecnológicas valida la tesis de inversión en inteligencia artificial (IA).

La combinación de una tregua comercial entre Estados Unidos y China, junto con resultados financieros sólidos, ha desbloqueado el apetito por riesgo entre los inversores. Beto Saadia, economista-chefe de Nomos, señala que el crecimiento del 60% en las ganancias de las 'Sete Magníficas' en el primer trimestre ha reforzado la confianza en la IA, a pesar de las preocupaciones geopolíticas. Este contexto ha llevado a una rotación de capital hacia acciones de empresas ligadas a la IA y los semiconductores, lo que podría influir en las decisiones de inversión en el mercado argentino.

Mirando hacia el futuro, es importante observar cómo se desarrollan las ganancias de las empresas tecnológicas en el segundo trimestre y si la tendencia de inversión en IA se mantiene. La próxima temporada de resultados, que comenzará en julio, será crucial para evaluar la sostenibilidad de este crecimiento. Además, la evolución de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China seguirá siendo un factor determinante que podría influir en el flujo de capital hacia mercados emergentes como Brasil.