La carne de pollo se ha consolidado como la proteína animal más consumida en Argentina, alcanzando un promedio de 49,4 kilos por habitante durante 2025, según un informe del Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (Cincap). Este dato resalta un cambio significativo en las preferencias alimenticias de los argentinos, quienes han optado por el pollo no solo por su sabor, sino también por su accesibilidad económica en comparación con otras carnes, como la vacuna.

En contraste, la Secretaría de Agricultura reportó un consumo de carne vacuna de 49,92 kilos por habitante en el mismo año. Sin embargo, es importante señalar que las cifras de Cincap y de la Secretaría presentan discrepancias, lo que sugiere que el consumo de carne de pollo podría estar subestimado en algunos informes. A pesar de esto, el crecimiento del 3,07% en el consumo de pollo, según el Gobierno, indica una tendencia al alza en la preferencia por esta carne, especialmente en un contexto donde los precios de la carne vacuna han aumentado considerablemente.

Los precios también juegan un papel crucial en esta dinámica. En abril de 2025, el precio promedio de la carne vacuna se situó en $18.559 por kilo, mientras que el pollo se vendió a $4.936 por kilo, lo que representa una diferencia significativa que favorece al pollo. Esta diferencia de precios ha permitido que, en promedio, los consumidores puedan adquirir 3,66 kilos de pollo por cada kilo de asado, lo que refleja un cambio en el poder adquisitivo y en las decisiones de compra de los argentinos.

Además de su costo, el pollo es valorado por sus beneficios nutricionales. Una porción de pollo puede cubrir aproximadamente el 50% de las necesidades diarias de proteínas de un adulto promedio, lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes buscan una alimentación equilibrada. La carne de pollo, especialmente si se consume sin piel, tiene un bajo contenido graso y es rica en minerales y vitaminas esenciales, lo que la posiciona como una opción saludable en la dieta argentina.

Por otro lado, el consumo de huevos también ha mostrado un crecimiento notable, posicionando a Argentina como el país con el mayor consumo de huevo per cápita en el mundo, con un promedio de 398 unidades al año. Este aumento en el consumo de huevos, que pasó de 298 unidades en 2021 a 398 en 2025, refleja un cambio en las preferencias alimenticias y un aumento en la demanda de proteínas accesibles. El precio promedio de una docena de huevos en 2025 fue de US$2,65, lo que representa un impacto significativo en el gasto familiar, estimado en un 5,03% de los ingresos.

En resumen, la tendencia hacia el consumo de pollo y huevos en Argentina no solo refleja cambios en las preferencias alimenticias, sino que también tiene implicaciones económicas importantes. La diferencia de precios entre el pollo y la carne vacuna, junto con los beneficios nutricionales del pollo, sugiere que esta tendencia podría continuar en el futuro. Los consumidores argentinos están cada vez más inclinados a optar por opciones más económicas y saludables, lo que podría influir en la producción y en las políticas agrícolas del país en los próximos años.