El gobierno del estado de Rio de Janeiro ha alcanzado un acuerdo con Petrobras y Naturgy, la concesionaria de distribución de gas, para reducir el precio del gas natural veicular (GNV) en aproximadamente un 6,5%. Esta medida beneficiará a alrededor de 1,5 millones de conductores que utilizan vehículos a gas, además de abarcar una disminución en el costo del gas de cocina y del combustible para industrias. La reducción exacta se determinará tras un análisis que realizará Naturgy y que será validado por la Agencia Reguladora de Energía y Saneamiento Básico del Estado de Rio de Janeiro (Agenersa). Solo después de esta validación, la nueva tarifa será implementada.

El acuerdo se produce en un contexto de aumento de precios internacionales de los derivados del petróleo, impulsados por la guerra en Irán, que ha afectado la cadena logística del petróleo en el Estrecho de Ormuz. Este estrecho es crucial para el transporte de aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural. A pesar de esta presión, el GNV no ha experimentado aumentos significativos en el último mes, incluso registrando una caída del 1,24% en abril, lo que contrasta con el aumento del 1,86% en el precio de la gasolina.

El GNV ha mantenido precios relativamente estables en comparación con otros combustibles, en parte debido a que su dependencia de importaciones es menor. Esto ha sido destacado por analistas del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), quienes sugieren que el aumento de la producción de gas en Brasil es una prioridad para Petrobras, como lo ha indicado su presidenta, Magda Chambriard. Desde su llegada a la compañía en junio de 2024, Chambriard ha enfatizado que incrementar la producción es clave para reducir costos.

La reactivación de las fábricas de fertilizantes de Petrobras también se ha visto favorecida por la reducción en el precio del gas natural, que es esencial para la producción de ureia, un fertilizante ampliamente utilizado. Con tres fábricas en operación y una cuarta en construcción, Petrobras espera satisfacer el 20% de la demanda nacional de fertilizantes, lo que es crucial dado que Brasil importa cerca del 80% de los fertilizantes que utiliza. Esto no solo tiene implicaciones para el sector agrícola, sino que también puede influir en los precios de los alimentos en el país.

A futuro, es importante observar cómo se desarrollan los precios internacionales del petróleo y su impacto en el mercado interno. La situación geopolítica en el Medio Oriente, especialmente en relación con el conflicto en Irán, podría seguir afectando los precios de los combustibles. Además, la implementación de la nueva tarifa de gas en Rio de Janeiro y su efecto en la inflación local serán aspectos clave a monitorear en los próximos meses, especialmente con las elecciones nacionales programadas para 2026, que podrían influir en las políticas energéticas del país.