Con la llegada del otoño y el descenso de temperaturas, muchos hogares argentinos se preparan para el uso de estufas a gas, lo que ha generado un aumento en la demanda de servicios de revisión y mantenimiento. En mayo de 2026, el costo de una revisión básica por parte de un gasista matriculado oscila entre $30.000 y $56.000, dependiendo de la complejidad del servicio y la ubicación del hogar. Este gasto es fundamental para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los calefactores, evitando riesgos asociados al monóxido de carbono y otros problemas de combustión.

La falta de mantenimiento en las estufas a gas puede resultar en serios riesgos para la salud, ya que el monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro que puede ser letal. Por ello, es crucial realizar una revisión exhaustiva antes de encender el calefactor por primera vez en la temporada. Durante la inspección, los gasistas no solo revisan el estado general del artefacto, sino que también evalúan la calidad de la llama, que debe ser azul y uniforme. Una llama amarilla o anaranjada puede indicar problemas de combustión que deben ser atendidos de inmediato.

Además de la revisión de la llama, los gasistas realizan una limpieza de los quemadores y controlan el inyector, que regula la salida de gas. Si esta pieza está obstruida, el calefactor puede funcionar de manera ineficiente, lo que no solo afecta la seguridad, sino que también incrementa el consumo de gas. En un contexto donde los precios de la energía son cada vez más relevantes para el presupuesto familiar, mantener la estufa en óptimas condiciones puede representar un ahorro significativo en la factura de gas.

En caso de que la revisión revele la necesidad de reparaciones, los costos pueden aumentar considerablemente. Por ejemplo, la instalación de una nueva estufa sin salida puede costar entre $72.000 y $96.000, mientras que una de tiro balanceado puede llegar a costar entre $87.000 y $130.000. Estos precios reflejan no solo el costo del equipo, sino también la complejidad de la instalación, que incluye la adecuación de las salidas al exterior, un aspecto crítico para la seguridad del hogar.

Mirando hacia el futuro, es recomendable que los propietarios de estufas a gas programen sus revisiones con anticipación, especialmente considerando que la demanda de estos servicios tiende a aumentar conforme se acerca el invierno. Los costos de mantenimiento y reparación pueden variar significativamente, por lo que es aconsejable obtener varios presupuestos y considerar la urgencia del servicio. Con el invierno a la vuelta de la esquina, la planificación proactiva puede evitar sorpresas desagradables y garantizar un ambiente seguro y cálido en el hogar.