SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, está en la recta final para su oferta pública inicial (IPO), programada para el 12 de junio en el Nasdaq bajo el ticker SPCX. La compañía busca captar alrededor de 75.000 millones de dólares, con una valuación estimada de 1,75 billones de dólares. Este evento podría convertirse en el mayor desembarco bursátil de la historia, generando un gran interés en Wall Street, donde los analistas debaten sobre la capacidad de SpaceX para justificar tales cifras.

La IPO de SpaceX no solo es significativa por su tamaño, sino también por el contexto en el que se desarrolla. La empresa ha logrado posicionarse como líder en el sector aeroespacial, combinando su experiencia en lanzamientos con la oferta de Starlink, su red de internet satelital. Sin embargo, la magnitud de su valuación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de su crecimiento. Según Jay Ritter, experto en IPOs, una empresa que entra al mercado con una valoración tan alta debe demostrar un crecimiento sostenido en ingresos y control de costos a lo largo de los años.

Franco Granda, analista senior en Pitchbook, compara el comportamiento esperado de la acción de SpaceX con el de Tesla, sugiriendo que podría experimentar oscilaciones de entre 20% y 30% en respuesta a eventos clave, como pruebas de Starship o avances en Starlink. Esto podría atraer a inversores de corto plazo en busca de liquidez, pero también podría generar desconfianza entre inversores institucionales que exigirán descuentos por la volatilidad inherente a la acción. La estructura de poder de la empresa, que otorga a Musk más del 80% del control político, podría intensificar el debate sobre el “riesgo Musk”, un factor que ya ha afectado a Tesla.

El impacto de la IPO de SpaceX también se extiende a Tesla, ya que algunos inversores podrían desviar su capital hacia la nueva acción, afectando el flujo de fondos hacia la automotriz. Esto podría ser un factor a considerar para los inversores que han visto a Tesla como una vía indirecta para apostar por Musk y sus innovaciones. Por otro lado, un debut exitoso de SpaceX podría fortalecer el ecosistema Musk y alimentar especulaciones sobre una posible convergencia entre Tesla, xAI y SpaceX en áreas como robótica, inteligencia artificial y energía.

Desde Morgan Stanley, se estima que la economía espacial podría superar el billón de dólares hacia 2040, lo que sugiere que la IPO de SpaceX podría ser un indicativo de que el sector está madurando y se está convirtiendo en una infraestructura comercial viable. Sin embargo, los inversores deben estar preparados para una acción que no solo representa cohetes y satélites, sino que también implica una apuesta por la ejecución perfecta de Musk y su visión para el futuro. A medida que se acerca la fecha de la IPO, será crucial observar cómo reaccionan los mercados y qué implicaciones tendrá esto para la industria aeroespacial en su conjunto.