Las bolsas de valores en Nueva York cerraron en baja este viernes 15 de mayo, con el Nasdaq liderando las pérdidas al caer un 1,54%, finalizando en 26.225,14 puntos. Esta caída se produjo en un contexto de presión sobre el sector tecnológico, que fue el más afectado del día. El Dow Jones y el S&P 500 también experimentaron descensos, con caídas del 1,07% y 1,24%, respectivamente. La semana terminó con el Dow Jones en 49.526,17 puntos y el S&P 500 en 7.408,50 puntos, mostrando una leve variación semanal en el caso del S&P, que subió un 0,13%.

La presión sobre los mercados se intensificó tras la cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping, que concluyó sin anuncios significativos en el ámbito económico. A pesar de que Trump mencionó que China compraría aviones y soja de Estados Unidos, la falta de avances concretos en las negociaciones comerciales generó frustración entre los inversores. La diplomacia china contradijo a Trump al afirmar que no hubo conversaciones sobre tarifas, lo que añade incertidumbre a las relaciones comerciales entre ambas potencias.

Además, el aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense (Treasuries) también influyó en el clima de aversión al riesgo en los mercados. Los analistas de Charles Schwab indicaron que la reacción del mercado refleja la preocupación por la falta de progreso en las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán, lo que podría intensificar el conflicto en la región. El precio del petróleo se acercó a los 110 dólares por barril, lo que también contribuyó a la presión sobre los mercados, especialmente en el sector energético, que fue el único en registrar ganancias durante la jornada.

El sector tecnológico, por su parte, vio caídas significativas en sus acciones, con empresas como Intel, AMD y Nvidia reportando pérdidas de hasta el 6%. Esta tendencia negativa en el sector se ha mantenido en las últimas semanas, en parte debido a la incertidumbre económica y a la presión de los rendimientos de los bonos. La caída de las acciones de Boeing, que bajaron un 3,8% tras un anuncio de Trump sobre la compra de aeronaves por parte de China, también refleja la inestabilidad en el sector industrial.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a los próximos datos económicos que se publicarán, incluyendo informes de inflación y las decisiones de política monetaria del Banco Central de Estados Unidos. La expectativa de un aumento en las tasas de interés podría seguir afectando a los mercados, especialmente si los datos económicos continúan superando las proyecciones. La próxima reunión del Federal Reserve, que se llevará a cabo en junio, será un evento clave a seguir, ya que podría definir la dirección de la política monetaria en el corto plazo.