La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente ha generado un impacto significativo en las expectativas del mercado energético global, afectando directamente la oferta de hidrocarburos y, por ende, los sectores de energía en Europa y Asia. La situación se ha visto agravada por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más cruciales para el transporte de petróleo y gas natural. Este conflicto no solo afecta el suministro de combustibles fósiles, sino que también ha comenzado a repercutir en los proyectos de energías renovables en la región, que ya enfrentan retrasos significativos en sus cronogramas de implementación.

Según un análisis de Rystad Energy, se espera que la crisis provoque un retraso neto de entre tres y doce meses en la ejecución de proyectos de energías renovables en mercados clave del Medio Oriente, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Turquía. Mientras que algunos países como Turquía han logrado mantener un flujo constante de importaciones de módulos solares, otros, como Arabia Saudita y Omán, han visto caer sus importaciones drásticamente, lo que sugiere una vulnerabilidad en la cadena de suministro. En marzo de 2026, las importaciones de módulos solares en Arabia Saudita cayeron de 704 MW a solo 80 MW, lo que refleja la severidad de la situación.

El aumento de las tarifas de flete y la eliminación del reembolso del IVA por parte de China han añadido presión sobre los costos de los proyectos de energías renovables. Las tarifas de flete en la ruta Asia-Mediterráneo han aumentado de $2,826 a $3,594 por contenedor, lo que impacta directamente en la viabilidad económica de estos proyectos. Además, el costo de los materiales, como la plata, ha incrementado, lo que ha llevado a los contratistas a reconsiderar los contratos ya firmados y a ajustar los precios de las ofertas para reflejar estos nuevos riesgos.

Para los países del Golfo Pérsico, que dependen en gran medida de la exportación de petróleo y gas, la crisis ha reforzado la necesidad de diversificar sus fuentes de energía. Con el precio del petróleo Brent superando los $90 por barril, cada megavatio de energía solar o eólica que se despliega localmente permite liberar hidrocarburos para exportación a precios elevados. Sin embargo, la inestabilidad en el estrecho de Ormuz sigue siendo un obstáculo considerable para aquellos países que dependen de esta ruta para sus exportaciones.

A medida que la situación evoluciona, será crucial observar cómo los países de la región equilibran la restauración de sus exportaciones de hidrocarburos con el avance en sus programas de energías renovables. Las proyecciones indican que la capacidad de fabricación de módulos solares en el Medio Oriente podría crecer de 4.7 GW en 2025 a 35.8 GW en 2030, lo que representa una expansión significativa. Sin embargo, la recuperación de los proyectos ya en marcha dependerá de la estabilización del mercado y la resolución del conflicto.