Las acciones de Azzas 2154 (AZZA3) se han mantenido estables en el mercado durante el pregón del 13 de mayo, con una tendencia que parece continuar en la misma dirección. Esto se debe a la creciente atención del mercado hacia el conflicto entre Roberto Jatahy y Alexandre Birman, dos figuras clave en la dirección de la compañía. El 12 de mayo, Azzas comunicó que había tomado conocimiento de una decisión judicial que afecta la gestión de su unidad de moda masculina, lo que ha generado incertidumbre entre los inversores.

La disputa legal se centra en una acción cautelar presentada por Jatahy, ex-CEO del Grupo Soma, contra Birman, actual líder de Arezzo. Esta acción, que se desarrolla bajo secreto de justicia, ha puesto en pausa cualquier cambio significativo dentro de la empresa hasta el 22 de abril, mientras se evalúa el caso. En este contexto, Jatahy seguirá liderando la marca Reserva como Chief Brand Officer, lo que sugiere que la estructura organizativa se mantendrá sin cambios inmediatos.

A pesar de que Azzas expresó sorpresa ante la acción judicial, las tensiones entre los directores son bien conocidas en el sector. Según el análisis del banco Citi, las preocupaciones sobre la gobernanza de Azzas ya están reflejadas en el precio actual de las acciones, que se negocian a 7,0 veces el lucro estimado para 2026. Esto indica que el mercado ya ha descontado en gran medida los riesgos asociados a la disputa, aunque el Citi no descarta la posibilidad de que surjan nuevos problemas en el corto plazo, lo que podría afectar aún más la percepción de los inversores.

La última reestructuración de Azzas, que incluyó la separación de las marcas masculinas y femeninas, ha generado ahorros significativos, estimados en cerca de R$ 200 millones. Sin embargo, cualquier cambio adicional en la gestión podría poner en riesgo estos beneficios. Jatahy ha decidido contratar a un bufete de abogados para revertir la decisión de Birman y evitar la pérdida de rentabilidad, lo que refleja la gravedad de la situación actual.

En resumen, el conflicto entre Jatahy y Birman no solo afecta la gobernanza de Azzas, sino que también plantea interrogantes sobre su futuro. A medida que el caso se desarrolla, los inversores deben estar atentos a los acontecimientos, ya que cualquier resolución podría tener un impacto significativo en el rendimiento de las acciones. La fecha clave a seguir es el 22 de abril, cuando se espera que se tomen decisiones sobre la gestión de la empresa y se ofrezca mayor claridad sobre el futuro de Azzas.