Un grupo de 12 accionistas minoritarios de Gafisa, que poseen el 8,06% del capital social, ha solicitado la convocatoria de una Asamblea General Extraordinaria (AGE) con el objetivo de modificar la estructura de poder en la administración y el consejo fiscal de la empresa. Este movimiento, liderado por L4 Capital, busca designar tres nuevos miembros en el Consejo de Administración y uno en el Consejo Fiscal, lo que podría alterar significativamente la dinámica de toma de decisiones dentro de la compañía.

La situación de Gafisa es crítica, ya que la empresa ha enfrentado una caída del 55,9% en su receita operacional líquida en el primer trimestre de este año, con ventas brutas que se redujeron en un alarmante 90%. Estos resultados han llevado a un EBITDA ajustado negativo de R$ 29,8 millones, en contraste con un EBITDA positivo de R$ 5,7 millones en el mismo periodo del año anterior. Las acciones de Gafisa han acumulado una caída del 95,11% en los últimos 12 meses, lo que refleja la profunda crisis que atraviesa la empresa.

El pedido de los accionistas minoritarios se justifica en la necesidad de incorporar miembros con una "visión técnica, autónoma y comprometida con el interés social" en los consejos de la empresa. En su documento, los accionistas argumentan que la inclusión de representantes independientes podría enriquecer la pluralidad de perspectivas en la dirección de los negocios y mejorar la supervisión de las operaciones relevantes. Este tipo de participación es visto como un mecanismo para fortalecer la gobernanza corporativa, especialmente en un momento de inestabilidad como el actual.

La renuncia de Mariana Barreto Rezende de Oliveira a la presidencia del Consejo de Administración en febrero y la elección de Luis Fernando Garzi Ortiz como nuevo CEO en enero, en reemplazo de Sheyla Resende, quien estuvo en el cargo durante 16 años, son indicativos de la turbulencia interna que enfrenta Gafisa. La AGE se programó para este viernes 15 de mayo, y se espera que la reunión con el CEO, Luis Fernando Ortiz, sea un punto crucial para discutir las propuestas de los accionistas.

Para los inversores, la situación de Gafisa es un claro recordatorio de la importancia de la gobernanza corporativa y la influencia que pueden tener los accionistas minoritarios en la dirección de una empresa. La presión de estos accionistas podría resultar en un cambio significativo en la estrategia de la compañía, lo que podría tener implicaciones para su recuperación a largo plazo. Es esencial monitorear los resultados de la AGE y cualquier anuncio posterior que pueda afectar la percepción del mercado sobre Gafisa y su capacidad para revertir la tendencia negativa en sus operaciones.