- Caputo lanza un bono dual que ofrece un rendimiento efectivo del 28% anual, superando la inflación esperada del 24,3%.
- La deuda a renovar en pesos asciende a $11 billones, lo que plantea interrogantes sobre la política monetaria futura.
- La demanda de crédito sigue siendo débil, especialmente para las pymes, que enfrentan un entorno de morosidad creciente.
- Se anticipa un aumento del 0,3% del PBI en el volumen de dinero prestado al sector privado hacia fin de año.
- La diferencia de tasas entre los bonos que vencen en 2027 y 2028 supera los 300 puntos básicos, reflejando el riesgo político.
El ministro de Economía, Toto Caputo, ha decidido reactivar el mercado de capitales local con la introducción de un nuevo bono dual, diseñado para ofrecer a los inversores un 'seguro anti inflación'. Este instrumento permitirá a los tenedores de bonos elegir entre una tasa de interés ajustada por inflación (bono CER) o una tasa que refleje la rentabilidad promedio de los plazos fijos en el sistema bancario (bono Tamar). Con una proyección de rendimiento efectivo del 28% anual, este bono busca atraer a los inversores en un contexto donde la inflación esperada es del 24,3% para los próximos 12 meses, según la encuesta REM del Banco Central.
Además, la estrategia de Caputo incluye la extensión de los vencimientos de deuda en pesos más allá de 2027, lo que podría ayudar a mitigar la volatilidad que se espera en el próximo año electoral. La cantidad de deuda a renovar asciende a aproximadamente $11 billones, lo que plantea la pregunta de si el ministro considerará que ha superado el momento más crítico de exceso de pesos en circulación o si optará por una postura más cautelosa, activando nuevamente la 'aspiradora monetaria'.
La reciente licitación de abril sugiere que Caputo mantiene un optimismo moderado respecto a la recuperación de la demanda de pesos por parte del público. En este sentido, se espera que en la próxima licitación no sea necesario 'rollear' un monto mayor al de los vencimientos, lo que podría permitir una expansión monetaria que favorezca el crédito. El gobierno anticipa un aumento del 0,3% del PBI en el volumen de dinero prestado al sector privado hacia fin de año, lo que equivaldría a unos $30 billones.
Sin embargo, el acceso al crédito sigue siendo un desafío, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes), que enfrentan un entorno de morosidad creciente. Un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que dos tercios de las pymes no han podido acceder al crédito bancario durante al menos seis meses, lo que las ha llevado a buscar alternativas en el sector financiero menos regulado, donde los costos son más altos. En respuesta, se han anunciado líneas de crédito con tasas subsidiadas, aunque esto ha generado críticas sobre la efectividad de tales medidas en un contexto de demanda de crédito débil.
Por otro lado, en el segmento de bonos en dólares, Caputo planea captar $500 millones mediante la emisión de bonos con vencimientos en 2027 y 2028. Hasta la fecha, ha logrado colocar un total de $2.279 millones en bonos dolarizados, aunque $1.450 millones de esta suma deben ser cancelados en octubre del próximo año, coincidiendo con el cierre de la campaña electoral. La diferencia de tasas entre los bonos de 2027 y 2028, que supera los 300 puntos básicos, refleja la preocupación de los inversores ante posibles cambios en el gobierno y el riesgo de default.
En resumen, la estrategia de Caputo busca estabilizar el mercado de deuda en pesos y dólares, pero enfrenta desafíos significativos en un entorno de incertidumbre económica y política. Los inversores deben estar atentos a la evolución de la demanda de crédito y a las decisiones de política monetaria que puedan influir en las tasas de interés y en la inflación en el futuro inmediato.
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