El tipo de cambio mayorista en Argentina experimentó una caída de $6,5, situándose en $1.391,5 para la venta, tras dos semanas de incrementos. Este descenso se produce en un contexto donde el dólar oficial acumuló una suba del 0,5% en la semana anterior, lo que refleja la continua intervención del Banco Central (BCRA) y la fluctuante llegada de divisas del sector agropecuario. La mayor oferta de dólares por parte del agro ha sido un factor clave que ha contribuido a la contención del tipo de cambio en el mercado mayorista.

Durante la primera semana de mayo, el mercado cambiario mostró una actividad más intensa, con transacciones que superaron los u$s357,7 millones en el segmento contado. A pesar de la caída reciente, el tipo de cambio se mantiene lejos del límite superior del esquema de bandas cambiarias, que actualmente está en $1.723,55, lo que implica una brecha del 23,9%. Los contratos de futuros también reflejan una expectativa de que el tipo de cambio mayorista se ubique en $1.404 para fines de mayo y $1.620 para diciembre, lo que indica una perspectiva de depreciación a mediano plazo.

El dólar minorista también registró una baja, alcanzando los $1.415 para la venta, según el Banco Nación. En este contexto, el dólar tarjeta se posicionó en $1.839,5. Por otro lado, en el mercado informal, el dólar blue subió a $1.405, lo que sugiere que la presión sobre el tipo de cambio paralelo sigue presente. La dinámica del mercado cambiario está fuertemente influenciada por la acumulación de reservas del BCRA, que es crucial para mantener la estabilidad del peso argentino.

Los economistas coinciden en que la evolución del tipo de cambio dependerá de la liquidación de la cosecha gruesa y de las exportaciones de energía, así como de la capacidad del BCRA para seguir comprando dólares. La situación climática ha retrasado la liquidación de la cosecha, lo que podría impactar negativamente en la oferta de divisas en el corto plazo. Además, el reciente anuncio del presidente Javier Milei sobre la creación de un nuevo esquema denominado "Súper RIGI" busca atraer inversiones y generar divisas, lo que podría influir en la estabilidad cambiaria en los próximos años.

Mirando hacia el futuro, los operadores deberán estar atentos a la evolución de las reservas del BCRA y a la liquidación de la cosecha, que se espera que se materialice en las próximas semanas. La interacción entre oferta y demanda de divisas será fundamental para determinar la dirección del tipo de cambio en los próximos meses. Además, la colocación de deuda internacional por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que logró captar u$s500 millones a una tasa de 7,375%, refleja un interés creciente por activos argentinos, lo que podría tener un efecto positivo en la percepción del riesgo país y, por ende, en el mercado cambiario.