- El consumo de nafta en Uruguay disminuyó un 4% en enero, con caídas del 6% en Montevideo.
- Entre enero y abril, el 61% de los autos y SUV vendidos en Uruguay fueron eléctricos e híbridos.
- Los incentivos fiscales para autos eléctricos podrían costar al Estado hasta 1.600 millones de dólares en cinco años.
- La exoneración del Imesi representa 782 millones de dólares de esa cifra, generando inequidad en el mercado automotor.
- El gobierno uruguayo está considerando gravar a los autos eléctricos con el Imesi para equilibrar el sistema fiscal.
- Las ventas de autos eléctricos e híbridos superaron a las de combustión en el primer trimestre de 2026.
La creciente adopción de autos eléctricos en el mercado automotor ha comenzado a generar preocupación entre los propietarios de estaciones de servicio en Uruguay. Según datos de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu), el consumo de nafta a nivel nacional disminuyó un 4% en enero, con caídas más pronunciadas en Montevideo, donde la reducción fue del 6%, y en barrios como Carrasco y Punta Gorda, donde alcanzó el 12%. Esta tendencia se ha visto acompañada por un notable aumento en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos, que entre enero y abril de este año representaron el 61% de los autos y SUV vendidos en el país.
Los estacioneros han comenzado a solicitar una revisión de los incentivos fiscales que actualmente benefician a los compradores de autos eléctricos, como la exoneración del Imesi, que ha sido clave para fomentar la electromovilidad. El presidente de Unvenu, Daniel Sanguinetti, argumenta que la fase inicial de impulso a la compra de estos vehículos ya ha sido cumplida, y que es necesario reevaluar los beneficios fiscales que, según sus estimaciones, podrían alcanzar los 1.600 millones de dólares en este quinquenio. De esta suma, 782 millones provendrían de la exoneración del Imesi, lo que ha generado una inequidad en el mercado, ya que los autos de combustión no reciben incentivos similares.
La concentración de autos eléctricos en áreas de mayor poder adquisitivo, como Carrasco y Punta Carretas, ha llevado a Sanguinetti a cuestionar la justicia de estos incentivos. A su juicio, los beneficios fiscales están siendo aprovechados por un estrato social que no los necesita, lo que plantea un dilema sobre la equidad en el acceso a estos subsidios. Además, la propuesta de la Unvenu incluye la posibilidad de trasladar impuestos que actualmente se aplican al gasoil hacia la compra de autos eléctricos, buscando así equilibrar el sistema fiscal y la competencia en el sector.
Desde el gobierno, el Ministerio de Economía y Finanzas ya está evaluando la posibilidad de gravar a los autos eléctricos con el Imesi, lo que podría modificar el panorama actual. El ministro Gabriel Oddone ha señalado que las ventas de autos eléctricos e híbridos han superado a las de combustión en el primer trimestre del año, lo que indica que los estímulos tributarios han tenido un impacto significativo. Sin embargo, también ha mencionado que estos beneficios deben ser moderados a medida que el mercado se estabiliza y los vehículos eléctricos se vuelven más comunes.
De cara al futuro, será crucial observar cómo se desarrollan estas discusiones en el gobierno y si se implementarán cambios en los incentivos fiscales. La revisión de estos beneficios podría tener un impacto directo en la competitividad del sector automotor y en las decisiones de compra de los consumidores. Además, el comportamiento del mercado de combustibles y la evolución de la infraestructura para vehículos eléctricos serán factores determinantes a monitorear en los próximos meses, especialmente en un contexto donde la transición hacia la electromovilidad sigue siendo un tema central en la agenda política y económica de la región.
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