- El nuevo régimen Súper RIGI ofrece un 0% de derechos de exportación para nuevas industrias desde el primer día.
- Marcos Pereda reclama que el campo, que ya produce y exporta, no sea discriminado en comparación con nuevas inversiones.
- La reducción del impuesto a las ganancias del 25% al 15% es una de las principales características del Súper RIGI.
- El esquema de amortización acelerada permitirá a las empresas amortizar el 60% de sus inversiones en el primer año.
- Las tensiones entre el Gobierno y el sector agropecuario podrían afectar la producción y las exportaciones en el futuro.
- Las elecciones de la SRA en septiembre podrían influir en la agenda del sector agropecuario y su relación con el Gobierno.
El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Marcos Pereda, ha expresado su descontento con el anuncio del Gobierno sobre el nuevo régimen de incentivos fiscales conocido como Súper RIGI. Según Pereda, este régimen, que ofrece un 0% de derechos de exportación (DEX) desde el inicio para industrias que aún no están operando en el país, discrimina al sector agropecuario que ya está en funcionamiento, produce y exporta. En su cuenta de X, Pereda enfatizó que el campo no debería ser tratado de manera diferente a las nuevas industrias que buscan establecerse en Argentina, solicitando que se igualen las reglas para todos los sectores productivos.
El Súper RIGI, presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, busca atraer inversiones en sectores como el refinamiento de cobre, la fabricación de baterías de litio y la instalación de datacenters. Este nuevo régimen propone una reducción significativa en la alícuota del impuesto a las ganancias, que pasará del 25% al 15%, y un esquema de amortización acelerada que permitirá a las empresas amortizar el 60% de sus inversiones en el primer año. Esta medida se enmarca en un contexto más amplio de búsqueda de inversión extranjera y desarrollo industrial en el país, pero ha generado tensiones con el sector agropecuario que se siente marginado.
Históricamente, el sector agropecuario ha sido un pilar fundamental de la economía argentina, representando una parte significativa de las exportaciones del país. Sin embargo, las retenciones y los derechos de exportación han sido temas de controversia, especialmente en tiempos de crisis económica. Pereda ha estado abogando por una “hoja de ruta” que contemple la eliminación gradual de estas retenciones, un reclamo que ha resonado en el sector y que se ha intensificado con la reciente presentación del Súper RIGI. En este sentido, la respuesta del Gobierno y su disposición a dialogar sobre las demandas del campo será crucial para la estabilidad del sector.
Desde la perspectiva del inversor, la creación del Súper RIGI podría abrir oportunidades en sectores industriales que hasta ahora han sido poco explorados en Argentina. Sin embargo, la falta de un tratamiento equitativo para el campo podría generar descontento y protestas que afecten la producción y, por ende, las exportaciones. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estas tensiones y a la respuesta del Gobierno ante las demandas del sector agropecuario, ya que cualquier escalada en el conflicto podría tener repercusiones en la estabilidad del mercado agrícola.
A futuro, será importante monitorear las elecciones de la SRA, donde Pereda está compitiendo por la presidencia, y cómo esto podría influir en la agenda del sector agropecuario. La fecha de las elecciones está programada para septiembre, y los resultados podrían determinar la dirección de las negociaciones entre el Gobierno y el campo. Además, se debe observar si el Gobierno implementará cambios en el régimen de retenciones y cómo esto afectará la competitividad del sector en el contexto regional, especialmente en comparación con países como Brasil, que también están buscando atraer inversiones en sus sectores agrícolas e industriales.
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