La posible alianza entre las aerolíneas mexicanas Volaris y Viva enfrenta un obstáculo significativo: convencer a la Comisión Nacional Antimonopolios (CNA) de que su fusión no afectará la competencia en el mercado aéreo. Esta operación, que podría concentrar hasta el 73% de las rutas domésticas, ha reavivado el debate sobre la viabilidad de la consolidación en el sector aéreo mexicano. Desde su anuncio en diciembre de 2025, la propuesta ha suscitado preocupaciones sobre el impacto en los consumidores, quienes podrían enfrentar tarifas más altas y menos opciones de vuelo.

Ambas aerolíneas argumentan que la unión les permitirá mejorar la conectividad aérea y ampliar su oferta de vuelos de bajo costo, tanto en México como en mercados internacionales. Sin embargo, especialistas en competencia económica advierten que el análisis de la CNA será complejo, ya que no solo se evaluará la concentración a nivel nacional, sino también ruta por ruta. En este sentido, se estima que alrededor del 70% de las rutas domésticas quedarían bajo operación exclusiva del nuevo grupo, lo que podría generar una posición dominante en el mercado.

El director de GAMES Economics, Alexander Elbittar, ha señalado que es prematuro anticipar si la autoridad aprobará o bloqueará la operación, dado que el expediente sigue en revisión. La historia del sector aéreo mexicano, marcada por intentos fallidos de consolidación, como el caso de Aeroméxico y Mexicana de Aviación en los años noventa, añade un contexto crítico a la situación actual. En aquel entonces, la autoridad antimonopolios consideró que la concentración de Aeroméxico y Mexicana, que controlaban más del 65% del mercado, podía resultar en prácticas anticompetitivas y un aumento de tarifas.

La situación actual del sector aéreo es complicada, con las aerolíneas enfrentando desafíos financieros significativos, exacerbados por la pandemia y la escasez global de aviones. La presión para consolidarse surge como una estrategia para optimizar costos y mejorar la eficiencia operativa. En Estados Unidos, la consolidación ha permitido a las aerolíneas transformar sus finanzas, pasando de pérdidas a ganancias en la última década. Sin embargo, el mercado mexicano presenta un panorama diferente, con menos competidores relevantes, lo que hace que la CNA analice con cautela la posible fusión entre Volaris y Viva.

Los analistas sugieren que, para obtener la aprobación, las aerolíneas podrían tener que ofrecer soluciones que mitiguen las preocupaciones sobre la competencia, como compromisos de mantener ciertas rutas o límites tarifarios. Sin embargo, la CNA ha mostrado resistencia a aceptar remedios conductuales en el pasado, lo que complica aún más la situación. La resolución de este caso podría tardar varios meses, y los inversores deben estar atentos a cualquier anuncio de la CNA que pueda influir en la dinámica del mercado aéreo mexicano en el futuro.