- Klabin reportó un EBITDA ajustado de R$ 1,67 mil millones, alineado con estimaciones del Banco Safra.
- El flujo de caja libre fue negativo en R$ 126 millones, impactado por un mayor consumo de capital de trabajo.
- Las ventas totales alcanzaron 1,015 millones de toneladas, levemente por debajo de las proyecciones, principalmente en celulosa.
- La relación deuda neta/EBITDA mejoró a 3,1 veces, beneficiándose de la apreciación del real.
- Se anticipa una mejora en los resultados del segundo trimestre, impulsada por una demanda estacionalmente más fuerte.
Klabin (KLBN11) ha presentado resultados mixtos en su informe del primer trimestre de 2026, destacando una presión significativa en la generación de caja. El EBITDA ajustado alcanzó R$ 1,67 mil millones, cifra que se alinea con las estimaciones del Banco Safra, aunque se sitúa ligeramente por debajo del consenso del mercado. Este desempeño se debe a precios de venta que se mantuvieron dentro de lo esperado, así como a la resiliencia en el segmento de embalajes, que logró compensar la debilidad observada en el área de celulosa.
En términos de volumen, Klabin vendió 1,015 millones de toneladas, un número que resultó levemente inferior a las proyecciones iniciales, siendo la división de celulosa la más afectada. Sin embargo, el segmento de embalajes superó las expectativas, lo que sugiere una demanda robusta en este sector. Por otro lado, los costos de caja sorprendieron negativamente, con un aumento que superó las proyecciones, impulsado principalmente por el incremento en los costos de fibra, lo que ha generado preocupación entre los analistas.
El flujo de caja libre (FCF) fue otro punto crítico, cerrando en negativo con R$ 126 millones, lo que contrasta con las expectativas positivas del banco. Este resultado se vio afectado por un mayor consumo de capital de trabajo y una menor conversión de EBITDA a efectivo. A pesar de estos desafíos, Klabin mostró una mejora en su alavancamiento, con la relación de deuda neta/EBITDA disminuyendo a 3,1 veces desde 3,3 veces en el trimestre anterior, beneficiándose de la apreciación del real y la reducción de la deuda bruta.
Analizando los resultados por segmento, se observa que el área de papel y embalajes mantuvo un rendimiento más sólido, con volúmenes y precios alineados o superiores a las estimaciones. En contraste, la celulosa presentó números más débiles, con volúmenes y precios que no alcanzaron las expectativas, además de enfrentar presiones de costos durante el período. Esta situación podría reflejar un entorno más desafiante para la celulosa en el futuro cercano, lo que es importante para los inversores que buscan diversificar sus carteras en el sector.
De cara al segundo trimestre, el Banco Safra anticipa una mejora en los resultados, impulsada por una demanda estacionalmente más fuerte y la ausencia de paradas de mantenimiento, lo que podría tener un impacto positivo en la comparación secuencial. Además, se espera que los precios más altos para celulosa y papel ayuden a mitigar el efecto de un real más fuerte. Los analistas estarán atentos a la recuperación del flujo de caja y la continuidad de la desalavancaje a lo largo de 2026, ya que estos factores serán cruciales para evaluar la salud financiera de Klabin en el futuro próximo.
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