El último informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) ha revelado que la pobreza en Perú se sitúa en un 25.7% de la población, lo que equivale a casi una cuarta parte del país. Aunque en 2025 se logró que 567,000 personas salieran de la pobreza, todavía más de 8.8 millones de peruanos viven con menos de S/ 462 al mes, lo que pone de manifiesto la persistencia de la pobreza en diversas regiones del país. Cajamarca, en particular, ha mantenido su estatus como el departamento con la mayor pobreza extrema durante 17 años consecutivos, afectando a un alarmante 41% de su población.

En el contexto de Cajamarca, la situación no es nueva. Esta región ha liderado los índices de pobreza extrema desde hace años, lo que plantea la necesidad urgente de implementar acciones concretas que permitan mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. A pesar de que la economía de Cajamarca creció un 11.6% en el último trimestre de 2025 y un 7.5% a lo largo del año, el crecimiento económico no se ha traducido en una mejora significativa en la calidad de vida de su población. Las municipalidades de Cajamarca recibieron S/ 492.6 millones en ingresos por canon y regalías mineras, pero solo se gastaron S/ 319.6 millones, lo que indica una falta de capacidad para invertir adecuadamente estos recursos en proyectos que beneficien a la comunidad.