El consumo de huevos en Argentina ha experimentado un notable aumento del 30% entre 2024 y 2025, consolidándose como el segundo alimento más importante del país. Este cambio en los hábitos alimenticios fue destacado por el presidente Javier Milei en un discurso reciente, donde cuestionó la viabilidad de los productores de mermelada ante el creciente interés por los huevos. La Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia) atribuye este fenómeno a la versatilidad y alto valor nutricional del huevo, que se ha posicionado como un reemplazo económico de la carne en la dieta de los argentinos.

El informe de Capia, basado en encuestas realizadas a más de mil consumidores en diversas regiones del país, revela que el huevo es considerado la opción proteica más accesible. Este cambio se ha visto impulsado por la necesidad de los consumidores de encontrar alternativas más económicas ante el aumento de los precios de la carne, que ha alcanzado niveles récord en los últimos años. En marzo de 2026, el consumo de carne vacuna cayó a 47,3 kilos por persona, el nivel más bajo en dos décadas, lo que refleja un cambio significativo en las preferencias alimenticias de la población.

La elección de los puntos de venta también ha cambiado, con un 23% de los consumidores optando por comprar huevos en verdulerías, lo que indica una tendencia hacia la conveniencia y la compra de productos frescos. Esta preferencia ha desplazado a la cercanía del comercio como el factor principal en la decisión de compra, que era predominante en 2023. La situación actual del sector avícola es de equilibrio en las ventas, aunque se enfrenta a una leve sobreoferta debido al aumento en la producción de aves de postura, lo que ha llevado a márgenes de ganancia muy bajos.

Por otro lado, los productores de frutas para mermeladas y jugos han reportado una drástica caída en sus ventas, con una reducción del 40% en los últimos años. Esto se debe a la combinación de altos costos de producción y la disminución en la demanda, lo que ha llevado a muchos a cerrar sus negocios. La situación es crítica, ya que los precios que las grandes empresas están dispuestas a pagar no cubren los costos de producción, lo que genera un círculo vicioso de menor producción y mayor desperdicio de fruta.

Mirando hacia el futuro, es probable que el consumo de huevos siga en aumento, especialmente si los precios de la carne continúan elevándose. Los productores avícolas deberán adaptarse a esta nueva realidad y buscar formas de mejorar la eficiencia y reducir costos. Además, el sector de frutas y mermeladas deberá encontrar nuevas estrategias para recuperar el mercado perdido. La evolución de estos patrones de consumo será crucial para entender el panorama alimentario en Argentina en los próximos años.