La semana comenzó con un leve optimismo en los mercados tras la noticia de que Irán había presentado una nueva propuesta a Estados Unidos para reabrir el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, el contexto geopolítico sigue siendo inestable. Las negociaciones que se intentaron llevar a cabo el fin de semana fracasaron, dejando claro que el conflicto central entre las partes aún no tiene solución. Teherán se niega a negociar bajo presión, mientras que Washington mantiene su cerco a los puertos iraníes y aumenta su presencia militar en la región.

El Estrecho de Ormuz es crucial, ya que representa una de las principales rutas energéticas del mundo, afectando los precios del petróleo, que se mantienen por encima de los 100 dólares por barril. Este aumento en los precios del crudo no solo impacta a los mercados energéticos, sino que también tiene repercusiones en la inflación global, lo que complica aún más la labor de los bancos centrales. En Brasil, la atención se centra en la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) programada para esta semana, conocida como la "Super Quarta". Se espera que el Copom anuncie una reducción de 25 puntos base en la tasa Selic, continuando así con su ciclo de flexibilización monetaria.