Las tasas de los Depósitos Interfinanceiros (DI) en Brasil cerraron la jornada del lunes en alza, alcanzando un 13,73% para enero de 2028, frente al ajuste previo de 13,645%. Esta subida se produce en un contexto donde los rendimientos de los Treasuries en Estados Unidos también han aumentado, lo que ha generado un efecto dominó en los mercados financieros locales. En la parte más larga de la curva, la tasa del DI para enero de 2035 se ubicó en 13,63%, comparado con el ajuste anterior de 13,584%. Este movimiento en las tasas refleja la anticipación de decisiones de política monetaria tanto del Banco Central de Brasil (BCB) como del Federal Reserve (Fed) que se darán a conocer esta semana.

A nivel internacional, el rendimiento del Treasury a dos años subió 2 puntos base, alcanzando el 3,799%, mientras que el de diez años se situó en 4,338%. Este aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se produce en medio de tensiones geopolíticas, especialmente la falta de avances en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que ha mantenido el bloqueo en el Estrecho de Ormuz. Este contexto ha llevado a un incremento en los precios del petróleo, lo que a su vez ha afectado la cotización del dólar en el mercado internacional.

El especialista en inversiones Bruno Shahini de Nomad, señala que el aumento en las tasas de los Treasuries refleja la presión ejercida por el precio del petróleo y la débil demanda observada en el reciente leilão de títulos del Tesoro estadounidense. Este fenómeno se ha replicado en la curva de tasas de Brasil, donde los DIs han seguido el movimiento de los bonos estadounidenses de manera casi uniforme. La atención de los inversores está centrada en cómo estas dinámicas influirán en las decisiones de política monetaria que se anunciarán en los próximos días.

En cuanto a las expectativas del mercado, la encuesta Focus indica que se prevé que la tasa Selic se reduzca de 14,75% a 14,50% al finalizar la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom). Sin embargo, la proyección para la inflación medida por el IPCA ha aumentado por séptima semana consecutiva, alcanzando un 4,86% para 2026, lo que podría complicar la decisión del BCB sobre la reducción de tasas. Esta presión inflacionaria es un factor crítico que los inversores deben considerar, ya que puede afectar la dirección futura de las tasas de interés.

Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a las decisiones de tasas de interés que se anunciarán no solo en Brasil, sino también en otras economías importantes como el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, que también se espera que mantengan sus tasas sin cambios. La decisión del Fed, que se espera que mantenga las tasas entre 3,50% y 3,75%, será un indicador clave para los mercados, ya que cualquier cambio podría tener repercusiones en la dirección de los flujos de capital hacia Brasil y otros mercados emergentes. La semana se presenta, por lo tanto, como un momento crucial para evaluar el impacto de estas decisiones en el contexto regional y global.