El Comité de Política Monetaria (Copom) de Brasil se enfrenta a un escenario complejo en su próxima reunión del 29 de abril, donde se espera que decida un recorte de 0,25 puntos porcentuales en la tasa Selic, llevándola de 14,75% a 14,50%. Esta decisión se produce en un contexto de inflación creciente, impulsada por el aumento de los precios de las commodities, especialmente el petróleo, debido a tensiones geopolíticas en el Medio Oriente. Economistas consultados anticipan que, a pesar de los riesgos inflacionarios, mantener la tasa en niveles restrictivos podría sofocar la actividad económica sin necesariamente controlar la inflación, que tiene causas externas.

Desde la última reunión del Copom en marzo, el panorama macroeconómico ha empeorado. El Bank of America (BofA) ha señalado un deterioro en los índices de inflación, con un aumento en los precios de los combustibles que ha impactado directamente en el Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA). Este aumento en los precios se ha visto exacerbado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha afectado los flujos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, manteniendo los precios del barril en niveles altos y volátiles. La Planner Investimentos ha destacado que este choque ya se ha reflejado en el IPCA de marzo, lo que ha llevado a una revisión al alza de las proyecciones de inflación para 2026.

Las proyecciones de inflación han cambiado significativamente desde el inicio del conflicto, con estimaciones que han pasado de 3,8% a más de 5%. Rodolfo Margato, economista de XP, ha indicado que este aumento en las expectativas de inflación podría requerir una respuesta más cautelosa por parte del Banco Central. La última ata del Copom ya había señalado que el entorno económico requeriría una restricción monetaria más prolongada, pero algunos analistas, como Sartori de Austin Rating, han argumentado que mantener la Selic en niveles altos no detendría un choque externo.

Para los inversores, la decisión del Copom tendrá implicaciones significativas. Un recorte de 0,25 puntos porcentuales podría ser un primer paso hacia una serie de ajustes en la política monetaria, con proyecciones que sugieren que la Selic podría bajar a 13,25% para finales de 2026. Sin embargo, la velocidad de estos recortes dependerá de la evolución de la situación geopolítica y de la estabilización de los precios del petróleo. Los analistas de Planner Investimentos sugieren que podría haber recortes adicionales en junio y agosto, dependiendo de la evolución del conflicto y de los precios de las commodities.

A medida que se acerca la reunión del Copom, los inversores deben estar atentos a las declaraciones del Banco Central y a los datos económicos que puedan influir en la decisión de política monetaria. La evolución de los precios del petróleo y el impacto del conflicto en Medio Oriente serán factores clave a monitorear. La próxima reunión del Copom no solo definirá la dirección de la Selic, sino que también ofrecerá pistas sobre cómo el Banco Central planea abordar la inflación y la actividad económica en el futuro cercano.