Los gestores de fondos de América Latina mantienen una visión optimista sobre el Ibovespa, a pesar de las tensiones geopolíticas y las preocupaciones sobre la estagflación global. Según una encuesta mensual del Bank of America (BofA), el 73% de los gestores entrevistados proyectan que el principal índice de la bolsa brasileña superará los 190 mil puntos para diciembre de este año. Esta cifra representa una ligera disminución respecto al 76% registrado en el mes anterior, lo que sugiere un cambio en la confianza del mercado.

Además, casi la mitad de los gestores, un 43%, cree que el Ibovespa podría alcanzar los 200 mil puntos para finales de 2026, aunque esta cifra también ha disminuido en comparación con el 53% de la encuesta anterior. Por primera vez, un 10% de los encuestados considera que el índice podría superar los 220 mil puntos, lo que indica un leve aumento en las expectativas más optimistas. Sin embargo, la tendencia general muestra que las proyecciones de ganancias para las empresas han empeorado, reflejando un aumento en las preocupaciones sobre un posible choque inflacionario global.

Los riesgos más destacados que afectan a las expectativas del mercado incluyen el aumento en los precios del petróleo y la posibilidad de que los Estados Unidos mantengan tasas de interés más altas por más tiempo. Solo el 13% de los gestores espera revisiones positivas en las ganancias de las empresas para este año, una caída significativa desde el 35% registrado en la encuesta anterior. Esto sugiere que, aunque hay optimismo sobre el índice, las condiciones macroeconómicas están generando incertidumbre entre los inversores.

En cuanto al tipo de cambio, se espera que el dólar termine el año entre R$ 4,81 y R$ 5,10, una proyección más baja que la anterior, que oscilaba entre R$ 5,11 y R$ 5,40. Este fortalecimiento del real podría ser un factor positivo para el mercado de acciones en Brasil, ya que un dólar más débil puede beneficiar a las empresas exportadoras. Los gestores también mencionan que el debilitamiento del dólar frente al real y un mejor desempeño de los mercados emergentes podrían ser catalizadores para el crecimiento del Ibovespa.

En el contexto regional, los gestores creen que Brasil superará a México en los próximos seis meses, y mantienen una visión positiva sobre los activos argentinos. Sin embargo, en los países andinos, el principal riesgo ha cambiado de ser el cobre a ser el petróleo, lo que podría afectar las proyecciones de crecimiento en esa región. Por otro lado, el 80% de los gestores considera que los riesgos geopolíticos podrían ralentizar el ritmo de recortes de la tasa Selic, lo que añade otra capa de incertidumbre al panorama económico.

A medida que se acercan las decisiones del Comité de Política Monetaria (Copom) sobre la tasa de interés, el BofA proyecta que la tasa básica de interés se ubicará en 13,25% para diciembre, asumiendo recortes de 0,25 puntos porcentuales por reunión. Esta situación, junto con la migración hacia sectores relacionados con commodities y empresas exportadoras, podría ofrecer oportunidades para los inversores que buscan diversificar sus carteras en un entorno de mercado cambiante.