El flujo de inversiones hacia la bolsa brasileña muestra fundamentos sólidos, impulsado por la expectativa de un ciclo de alta en las commodities. Según Hegler Horta y Bruno Mauad, gestores de la firma Kapitalo, los cambios geopolíticos acentuados por la pandemia han incrementado la demanda de estos recursos, lo que atrae capital extranjero a Brasil a pesar de la incertidumbre política y económica local. Mauad enfatiza que no se trata de un fenómeno de inversión aleatoria, sino de una estrategia fundamentada en la necesidad de los mercados globales.

Desde 2022, las principales posiciones del fondo de Kapitalo incluyen empresas exportadoras de commodities como Vale y Suzano, así como compañías del sector energético como Brava y Vibra, y la fabricante de aeronaves Embraer. En 2024, el rendimiento significativo del fondo se atribuyó a la empresa BRF, que vio más que duplicar su valor en bolsa gracias a un cambio estratégico antes de su fusión con Marfrig. Estos movimientos reflejan una alineación entre factores microeconómicos positivos y un entorno macroeconómico favorable.

A pesar de un retroceso del 6% en marzo, que fue el doble de la media del sector, los gestores decidieron mantener su cartera enfocada en commodities, reduciendo la exposición a acciones de empresas más vulnerables a la economía local. Horta y Mauad han sido cautelosos respecto a la posibilidad de recortes en las tasas de interés en Brasil, argumentando que la realidad fiscal del país no respalda una disminución sostenible de los tipos de interés.

El contexto actual también resalta la importancia de la demanda global por commodities, donde Brasil se beneficia de su producción de hierro, petróleo y cobre. La guerra en Ucrania y otros conflictos han intensificado la necesidad de mantener reservas estratégicas, lo que podría resultar en un aumento sostenido de los precios de las materias primas. Esto presenta una oportunidad para los inversores que buscan diversificar sus carteras con activos brasileños, especialmente en el sector de commodities.

A medida que se acercan las elecciones en Brasil, la incertidumbre política podría influir en la dirección del mercado. Horta menciona que la competencia electoral se ha vuelto más reñida, con una percepción de debilidad en la figura del incumbente, lo que podría llevar a un aumento en la volatilidad del mercado. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan los acontecimientos políticos, ya que cualquier cambio significativo podría impactar las expectativas de crecimiento y, por ende, la dinámica de inversión en el país.