La Casa Blanca ha puesto bajo la lupa a los gigantes brasileños de la carne, JBS y Marfrig, en el marco de una investigación por posible formación de cartel en el mercado estadounidense. El asesor económico de la Casa Blanca, Peter Navarro, declaró que el gobierno está indagando sobre los altos precios de la carne bovina, de cerdo y de pollo, señalando que cuatro grandes empresas, entre ellas JBS y Marfrig a través de su subsidiaria National Beef, podrían estar operando como un cartel. Esta situación ha llevado a una caída del 2% en el BDR de JBS (JBSS32) en la bolsa brasileña B3, reflejando la preocupación del mercado ante las implicancias de estas investigaciones.

La concentración de poder en el sector cárnico estadounidense es alarmante, según Navarro. Las cuatro empresas mencionadas —Cargill, JBS, Tyson Foods y National Beef— controlan gran parte de la cadena de producción, lo que les permite manipular precios y perjudicar tanto a los productores locales como a los consumidores. Esta concentración ha sido objeto de críticas por parte de los ganaderos estadounidenses, quienes han manifestado su descontento con la administración de Trump, especialmente tras su sugerencia de aumentar las importaciones de carne bovina desde Argentina.

El Departamento de Justicia (DoJ) de EE.UU. ya había iniciado en noviembre de 2025 una investigación contra estas grandes empresas cárnicas, lo que pone de manifiesto un enfoque más riguroso hacia la regulación del mercado. La situación actual podría tener repercusiones significativas para JBS y Marfrig, que han estado expandiendo sus operaciones en el mercado estadounidense. BTG Pactual ha señalado que JBS podría estar en camino de mejorar sus procedimientos internos, lo que podría abrirle las puertas a nuevos índices de mercado, aumentando así su visibilidad y liquidez entre los inversores.

La posible inclusión de JBS en índices como el S&P 500 podría ser un catalizador para el aumento de su valor accionario. Este índice incluye a las 500 empresas más grandes de EE.UU. y representa el 80% del valor total del mercado estadounidense. La entrada de JBS en este índice podría atraer hasta 3 mil millones de dólares en flujo de capital, lo que no solo elevaría el precio de sus acciones, sino que también consolidaría su reputación en el mercado. Sin embargo, la incertidumbre generada por la investigación actual podría frenar este avance, al menos en el corto plazo.

Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estas investigaciones y a las posibles respuestas del gobierno estadounidense. Las decisiones que se tomen en los próximos meses, especialmente en relación a las políticas de importación y la regulación del mercado cárnico, tendrán un impacto directo en las operaciones de JBS y Marfrig. Además, la evolución de los precios de la carne en EE.UU. y la reacción de los consumidores a estos cambios serán factores clave a monitorear en el futuro cercano.