El índice Ibovespa de Brasil cerró en 189.578,79 puntos, marcando una caída del 0,61% en su cuarto día consecutivo de pérdidas. Este descenso se produce en un contexto de incertidumbre en el sector de la construcción, donde las acciones de las constructoras se vieron afectadas por la posibilidad de que los trabajadores utilicen fondos del FGTS para pagar deudas. En el día, el índice alcanzó un máximo de 191.339,93 puntos, pero el volumen de negocios fue de R$20,64 mil millones, significativamente por debajo de la media mensual de R$39,5 mil millones, lo que indica un enfriamiento en la actividad del mercado.

La situación se complica aún más por la salida neta de capitales extranjeros en la bolsa paulista, que ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos días. Aunque el saldo de abril se mantiene positivo con R$10,1 mil millones hasta el 23 de abril, se ha reducido desde los R$14,6 mil millones de entradas netas hasta el 15 de abril. Este flujo de capital había impulsado al Ibovespa a niveles récord, acercándose a la marca de 200.000 puntos a mediados de mes. La combinación de un entorno macroeconómico más fuerte en EE.UU. y un alivio en las tensiones geopolíticas globales parece haber disminuido el interés de los inversores extranjeros en el mercado brasileño.

En el ámbito internacional, el S&P 500 en Wall Street subió un 0,12%, lo que refleja un enfoque en la temporada de resultados corporativos. Sin embargo, el aumento en los precios del petróleo, con el barril Brent cerrando a US$108,23, también genera inquietudes sobre la inflación en Brasil y su impacto en la política monetaria del Banco Central. Esta semana, se espera que el Banco Central anuncie su decisión sobre la tasa Selic, actualmente en 14,75% anual, en un contexto donde las proyecciones de inflación han empeorado, según la encuesta Focus.

Entre las acciones que más se vieron afectadas, CURY ON (CURY3) cayó un 7,76% debido a la noticia sobre el uso del FGTS para la renegociación de deudas, lo que afecta la financiación del sector inmobiliario. Por otro lado, ASSAÍ ON (ASAI3) subió un 1,7% antes de la publicación de su informe trimestral, lo que sugiere que los inversores están buscando oportunidades en medio de la volatilidad del mercado. En contraste, HAPVIDA ON (HAPV3) cerró con una caída del 6,67% tras una racha de cuatro días de ganancias, lo que indica un ajuste en la valoración de la acción.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la decisión del Banco Central sobre la tasa de interés y a los resultados de las empresas que se publicarán en los próximos días. La expectativa es que el Banco Central mantenga su postura cautelosa, dado el deterioro en las expectativas de inflación. Además, el comportamiento de los precios del petróleo y su impacto en la inflación local será un factor clave a monitorear, especialmente con la proximidad de la reunión del Federal Reserve el 29 de abril, que también influirá en el sentimiento del mercado en Brasil.