Un reciente informe del Ministerio de Trabajo y Empleo de Brasil revela que las mujeres en el sector privado ganan, en promedio, un 21,3% menos que sus colegas hombres. Este dato proviene del 5º Relatório de Transparência Salarial y se basa en un análisis de aproximadamente 53 mil empresas con más de 100 empleados, abarcando el periodo de 2023 a 2025. A pesar de que el empleo femenino ha crecido un 11% en este tiempo, la brecha salarial se ha mantenido constante, lo que plantea serias interrogantes sobre la efectividad de las políticas de igualdad salarial implementadas en los últimos años.

Desde la entrada en vigor de la Ley de Igualdad Salarial en 2023, el número de mujeres empleadas ha aumentado de 7,2 millones a 8 millones, lo que representa un incremento de 800 mil puestos de trabajo. Sin embargo, este crecimiento no ha logrado traducirse en una reducción de la desigualdad salarial. Las mujeres negras, en particular, han visto un aumento del 29% en su empleo, lo que equivale a un millón de nuevas trabajadoras. A pesar de estos avances, la diferencia salarial se ha ampliado, especialmente en sectores como la industria y la agropecuaria, donde las mujeres enfrentan las mayores disparidades.

El informe también destaca que la desigualdad salarial ha ido en aumento desde 2024, cuando la diferencia era del 19,4%. En abril de 2025, esta cifra subió al 20,9%, y ahora se sitúa en el 21,3%. En términos de salario de admisión, las mujeres ganan un 14,3% menos que los hombres, una cifra que ha aumentado desde el 13,7% en 2023. Actualmente, las mujeres reciben un salario promedio de R$ 3.965,94, mientras que los hombres perciben R$ 5.039,68. Esto pone de manifiesto que, a pesar de un aumento en la participación laboral femenina, la equidad salarial sigue siendo un objetivo distante.

Las diferencias salariales también varían según el tamaño de la empresa. En las compañías más pequeñas, con menos de 250 empleados, la brecha es menor, mientras que en las grandes empresas, donde los salarios son más altos, la desigualdad tiende a aumentar. Esto sugiere que las políticas de igualdad salarial deben ser más estrictas y efectivas en los sectores donde la disparidad es más pronunciada. Además, el informe indica que, aunque ha habido un aumento en la oferta de políticas de apoyo a las trabajadoras, como jornadas flexibles y licencias extendidas, estas iniciativas son aún insuficientes y menos comunes que los criterios tradicionales de remuneración.

A futuro, el gobierno brasileño ha lanzado el Movimiento pela Igualdade no Trabalho, que busca promover la equidad salarial y laboral entre hombres y mujeres. Sin embargo, la implementación efectiva de estas políticas será crucial para cerrar la brecha salarial. El Banco Mundial ha estimado que la plena igualdad de género en el mercado laboral podría incrementar el PIB global en más de un 20%. Por lo tanto, es imperativo que Brasil y otros países de la región continúen avanzando en la implementación de políticas que no solo promuevan la igualdad de oportunidades, sino que también aseguren la equidad salarial.