La empresa estadounidense USA Rare Earth ha captado la atención del mercado tras anunciar la adquisición del Grupo Serra Verde, la única mina de tierras raras en Brasil, por un monto de USD 2,8 mil millones. Esta transacción, que se concretará en el tercer trimestre de 2026, se considera un hito significativo en la búsqueda de diversificación de la oferta de tierras raras fuera de Asia, donde actualmente se concentra el 90% de la producción mundial.

La mina Serra Verde, ubicada en Goiás, es capaz de producir elementos críticos como neodímio, praseodímio, disprósio y térbio, esenciales para la fabricación de imanes permanentes utilizados en tecnologías avanzadas, desde vehículos eléctricos hasta sistemas aeroespaciales. Con esta adquisición, USA Rare Earth busca establecer una cadena de suministro completa que abarque desde la minería hasta la producción de imanes, lo que podría cambiar la dinámica del mercado de tierras raras en Occidente.

A pesar de su reciente éxito, USA Rare Earth aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, cerrando 2025 con ingresos de solo USD 1,64 millones y un déficit de USD 80 millones. Sin embargo, el respaldo financiero del gobierno estadounidense, que incluye una inversión de USD 1,6 mil millones, ha generado expectativas positivas entre los inversores, reflejadas en un aumento del 9,6% en el valor de sus acciones en la semana posterior al anuncio.

El acuerdo incluye un contrato de compra a largo plazo para el 100% de la producción inicial de la mina, garantizando precios mínimos que buscan nivelar la competencia con la oferta china. Esta estrategia ha sido vista como un paso hacia la independencia de los Estados Unidos en el sector de tierras raras, un área donde China ha mantenido un monopolio significativo. Analistas de BTG Pactual han señalado que esta transacción refuerza la importancia de Brasil como un actor emergente en el mercado de tierras raras, especialmente en un contexto global donde la diversificación de fuentes es cada vez más crítica.

De cara al futuro, los inversores deben monitorear el avance de la integración de USA Rare Earth y su capacidad para cumplir con los plazos de producción establecidos. La mina Serra Verde tiene el potencial de generar un EBITDA anualizado de entre USD 550 millones y USD 650 millones para 2027, y la empresa combinada podría alcanzar ingresos de hasta USD 1,8 mil millones para 2030. Estos desarrollos no solo impactarán en la valoración de USA Rare Earth, sino que también podrían influir en el mercado de tierras raras en general, especialmente en la región de América Latina, donde Brasil se posiciona como un líder emergente en este sector estratégico.