- El porcentaje de hogares en mora ha crecido del 38% en 2020 al 59% en 2026.
- Las tarjetas de crédito lideran la morosidad con un 42%, seguidas por servicios básicos con un 39%.
- La morosidad en el servicio de agua alcanza el 11%, mientras que en electricidad y gas se mantiene en torno al 3%.
- La morosidad impositiva en Buenos Aires se sitúa entre el 25% y el 30%, con una cobrabilidad del 70% al 75%.
- Las tasas de morosidad en alquileres varían regionalmente, alcanzando el 15,3% en Misiones y el 8% en Córdoba.
- La morosidad en expensas ha aumentado, llegando al 17% en Buenos Aires y al 20% en Córdoba y Rosario.
En los últimos meses, la morosidad en el pago de obligaciones ha cobrado relevancia en Argentina, con un aumento significativo en el porcentaje de hogares que enfrentan dificultades económicas. Según un estudio de la consultora Casa Tres, el porcentaje de personas que han dejado de pagar alguna obligación o se han atrasado por motivos económicos ha crecido del 38% en agosto de 2020 al 59% en marzo de 2026. Este incremento es alarmante y refleja una tendencia que podría tener repercusiones en el consumo y la inversión en el país.
Los rubros más afectados por la morosidad son las tarjetas de crédito, que lideran la lista con un 42% de incumplimientos, seguidas de los servicios básicos como luz, gas, agua, internet y telefonía, que alcanzan un 39%. Además, los préstamos y otras deudas representan un 38% de morosidad, mientras que los impuestos se sitúan en un 26%. Este panorama sugiere que no solo las deudas financieras están en riesgo, sino también las obligaciones cotidianas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos.
En el ámbito de los servicios públicos, las empresas de distribución de electricidad y gas han reportado una tasa de morosidad que se mantiene en torno al 3%, lo que indica que, a pesar del aumento general en la morosidad, estos servicios aún presentan niveles relativamente controlados. Sin embargo, el servicio de agua, según AySA, muestra una morosidad del 11%, lo que podría ser un indicativo de problemas más profundos en el acceso a servicios básicos para una parte de la población. En el contexto impositivo, la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) ha señalado un aumento en la morosidad de entre dos y tres puntos, alcanzando un rango del 25% al 30%.
Las implicancias de esta situación son significativas para los inversores y la economía en general. La caída en la capacidad de pago de los hogares puede traducirse en una reducción del consumo, lo que afectaría a las empresas y, por ende, a la recaudación fiscal. La recaudación impositiva se ha mantenido en niveles de crisis desde el año pasado, aunque se ha observado una leve recuperación en el primer trimestre de 2024, impulsada por la actualización de los impuestos patrimoniales. Sin embargo, la mejora en la cobrabilidad del impuesto automotor, que se sitúa por encima del 70%, contrasta con la situación de otros impuestos que siguen siendo problemáticos.
A futuro, es crucial monitorear la evolución de la morosidad en los diferentes sectores y su impacto en la economía. La situación de los alquileres, que presenta diferencias regionales significativas, con tasas de morosidad del 15,3% en Misiones y del 8% en Córdoba, es un aspecto a tener en cuenta. Asimismo, la morosidad en expensas también muestra una tendencia al alza, alcanzando el 17% en la Ciudad de Buenos Aires. La falta de datos consolidados sobre la morosidad en colegios privados añade un nivel de incertidumbre sobre el impacto en la educación. La situación económica general y la inflación seguirán siendo factores determinantes en la capacidad de pago de los hogares, lo que podría llevar a una mayor presión sobre el consumo y la inversión en el país.
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