El clima de tensión entre Irán y Estados Unidos ha impactado negativamente en los mercados financieros, llevando a una caída significativa en los bonos y acciones. En Wall Street, los bonos soberanos argentinos cerraron en rojo, con el riesgo país escalando hasta 549 puntos, un aumento del 3,2% en un solo día. Esta es la cifra más alta desde el 10 de abril, cuando alcanzó los 553 puntos. La preocupación por las amenazas de Donald Trump hacia Irán ha generado un ambiente de desconfianza que se ha reflejado en la caída de los principales índices bursátiles globales.

El precio del petróleo también ha visto un repunte, superando los 100 dólares por barril, lo que añade presión sobre la economía global y, en particular, sobre los países emergentes como Argentina. En este contexto, los títulos soberanos de deuda, como el Global 2038 y el Global 2046, experimentaron caídas de hasta el 0,8%. Esta situación se agrava con la incertidumbre en torno a las negociaciones de paz y el impacto de las sanciones económicas sobre Irán, que ha decidido mantener cerrados sus puertos, salvo para embarcaciones autorizadas.

A nivel local, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha acumulado compras de más de 6.600 millones de dólares en lo que va del año, lo que ha contribuido a cierta estabilidad cambiaria. Sin embargo, la demanda de liquidez en pesos ha caído drásticamente, con un descenso del 7,5% en términos nominales hasta la fecha. Esta caída en la demanda de pesos se ha visto acompañada por un aumento en la deuda flotante del fisco, que creció 2 billones de pesos en marzo, aunque sigue siendo baja en términos históricos.

El índice S&P Merval también ha sufrido, cayendo un 2,3% y cerrando en 2.831.848,54 puntos. En dólares, la caída fue del 2,9%, lo que refleja la presión sobre las acciones argentinas en un contexto de incertidumbre internacional. Las acciones de bancos como BBVA y Banco Macro se vieron particularmente afectadas, con descensos de hasta el 5,4% y 3,9%, respectivamente. Esta tendencia a la baja en el mercado local se alinea con la caída observada en Wall Street, donde los ADRs argentinos también mostraron una mayoría de pérdidas.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las tensiones geopolíticas y su impacto en los mercados. La situación en Irán y las decisiones de política monetaria del BCRA serán fundamentales para determinar la dirección del riesgo país y el comportamiento del mercado local. Además, se espera que los datos económicos de la próxima semana, incluyendo el saldo comercial y las cifras de inflación, puedan ofrecer más claridad sobre la salud de la economía argentina en este entorno volátil.