En marzo de 2026, el mercado inmobiliario en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la Provincia de Buenos Aires (PBA) mostró un comportamiento mixto. Mientras que las escrituras de compraventa de inmuebles aumentaron un 17,8% en CABA y un 8% en PBA en comparación con el mismo mes del año anterior, los créditos hipotecarios experimentaron caídas significativas del 15,9% y 10%, respectivamente. Estos datos provienen de los informes del Colegio de Escribanos de ambas jurisdicciones, que reflejan una tendencia preocupante en el acceso a financiamiento para la vivienda en un contexto donde el mercado inmobiliario parece estar en recuperación.

En CABA, se formalizaron 834 escrituras con hipotecas en marzo, lo que representa una baja considerable respecto a 2025. En contraste, el total de escrituras de compraventa alcanzó las 5.590, lo que indica un incremento notable en la actividad del mercado. En la Provincia de Buenos Aires, se registraron 11.116 compraventas, lo que también refleja un crecimiento interanual, aunque el volumen de hipotecas sigue siendo un punto débil. La presidenta del Colegio de Escribanos de CABA, Magdalena Tato, destacó que, aunque algunas entidades bancarias han reducido las tasas de interés, aún queda mucho por hacer para estimular el acceso a créditos hipotecarios.

El monto medio de las operaciones en CABA fue de $161.533.630, lo que equivale a aproximadamente 113.802 dólares al tipo de cambio oficial promedio. Aunque esto representa un crecimiento del 24,2% en pesos en comparación con el año anterior, en dólares se observa una caída del 4,1%. Este fenómeno puede ser indicativo de la presión inflacionaria y la devaluación del peso argentino, que afecta la capacidad de los compradores para acceder a financiamiento en moneda dura. La situación se complica aún más al considerar que el mercado de hipotecas no ha alcanzado los niveles de actividad de años anteriores, lo que limita las oportunidades para muchas familias que buscan adquirir su vivienda.

El presidente del Colegio de Escribanos de PBA, Guillermo Longhi, subrayó que, a pesar de los números positivos en el primer trimestre, la volatilidad en el comportamiento del mercado hace difícil prever una tendencia clara para el resto del año. La necesidad de incentivar el mercado del crédito hipotecario es crucial para que la recuperación del sector inmobiliario se consolide. Sin un aumento sostenido en la disponibilidad de financiamiento, es probable que el crecimiento en las compraventas no se traduzca en una mejora real en el acceso a la vivienda para los argentinos.

De cara al futuro, será fundamental observar cómo evolucionan las tasas de interés de los créditos hipotecarios y si los bancos continúan ajustando sus políticas de financiamiento. La posibilidad de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) modifique su política monetaria también influirá en el costo del crédito. Con el cierre del primer trimestre de 2026, los próximos meses serán decisivos para determinar si el repunte en las compraventas se traduce en una recuperación sostenible del mercado inmobiliario o si las caídas en los créditos hipotecarios seguirán limitando el acceso a la vivienda para muchas familias argentinas.