La cooperativa láctea SanCor ha sido declarada en quiebra por la Justicia argentina tras solicitar su propio concurso. El juez Marcelo Gelcich, en un fallo extenso, expuso las razones que llevaron a esta decisión, destacando que la empresa no podía afrontar sus deudas ni formular una propuesta viable para su reestructuración. SanCor acumulaba pasivos millonarios, incluyendo más de $12.788 millones en salarios adeudados, lo que refleja una crisis financiera profunda que ha llevado a la cooperativa a un callejón sin salida.

El fallo del juez también subrayó que el concurso preventivo había fracasado antes de completar sus etapas formales. Esto se debió a la falta de posibilidades reales de alcanzar un acuerdo, lo que llevó a la conclusión de que prolongar el proceso solo aumentaría el deterioro patrimonial de la empresa. La situación se complicó aún más por el creciente pasivo, que incluía más de $6.349 millones en compromisos impositivos y previsionales, así como más de $13.313 millones en deudas comerciales. La acumulación de nuevas obligaciones a un ritmo de $3.000 millones mensuales sin capacidad de pago es una señal clara de la inminente quiebra.

Además, el juez destacó que SanCor no pudo organizar su funcionamiento durante el concurso, lo que debilitó aún más cualquier expectativa de recuperación. Los atrasos en salarios, incumplimientos fiscales y deudas con proveedores son ejemplos de un “incumplimiento sistemático de obligaciones corrientes”. Este contexto ha llevado a que la cooperativa no pueda generar recursos suficientes para sostener su operación, con plantas funcionando por debajo de su capacidad y una caída significativa en el volumen de leche procesada.

La decisión de la Justicia de avanzar con la quiebra implica que se buscará la enajenación de la empresa o de sus unidades productivas, priorizando la preservación de valor. Se evaluarán distintas alternativas para la venta de activos, ya sea de manera conjunta o por separado, mediante licitaciones públicas o privadas. La continuidad de las unidades operativas se mantendrá de forma transitoria para evitar un deterioro irreversible, lo que podría mejorar las condiciones para una futura operación de venta.

Este desenlace tiene implicancias significativas para el sector lácteo en Argentina y para los acreedores de SanCor. La quiebra de una de las cooperativas más grandes del país podría generar un efecto dominó en la industria, afectando a proveedores y trabajadores. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollará el proceso de enajenación y qué impacto tendrá en el mercado lácteo, especialmente en un contexto donde la producción y los precios de los productos lácteos son críticos para la economía local.