La actividad económica en Argentina sufrió una caída significativa del 2,6% en febrero en comparación con enero, tras haber registrado un crecimiento del 1,7% el mes anterior. En términos interanuales, la economía también mostró un desempeño negativo, con una baja del 2,1% en comparación con febrero de 2025. Estos datos fueron publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), lo que indica que la recuperación económica sigue siendo incierta y volátil.

En el informe, se destacó que, a pesar de la caída general, ocho de los sectores analizados mostraron incrementos en su actividad en febrero. Los sectores que más crecieron fueron Pesca, con un aumento del 14,8% interanual, y Explotación de minas y canteras, que creció un 9,9% interanual. Estos sectores, junto con la Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que también mostró un crecimiento del 8,4% interanual, aportaron positivamente a la variación interanual del EMAE, sumando 0,8 puntos porcentuales.

Sin embargo, la situación no es homogénea. Siete sectores registraron caídas interanuales, siendo la Industria manufacturera y el Comercio mayorista y minorista los más afectados, con descensos del 8,7% y 7,0% respectivamente. Estos sectores, que son cruciales para la economía, restaron 2,2 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE. La caída en la industria manufacturera es especialmente preocupante, ya que arrastra consigo otros sectores como el comercio y el transporte, que también han visto una desaceleración en su crecimiento.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se mostró optimista a pesar de los datos negativos, argumentando que la tendencia subyacente sigue siendo positiva, con un incremento del 0,1% en el indicador tendencia-ciclo. Sin embargo, economistas como Camilo Tiscornia y Sebastián Menescaldi advierten que la caída en la industria es un factor determinante que podría limitar la recuperación económica. Tiscornia considera que la caída es transitoria, pero enfatiza que la disminución en la actividad industrial y el comercio es preocupante y podría tener repercusiones en el empleo.

A medida que se avanza en el año, las proyecciones de crecimiento del PBI para 2026 se han ajustado a la baja. La consultora Abeceb estima un crecimiento del PBI del 3,4% y un avance del EMAE del 2,9%, pero estas cifras dependen de la evolución de factores internos clave. La heterogeneidad sectorial y la debilidad del consumo interno son los principales desafíos que enfrenta la economía argentina. La capacidad de los sectores rezagados para recuperarse será fundamental para determinar la trayectoria económica en los próximos meses.