- Las compras puerta a puerta en el primer trimestre de 2026 sumaron US$ 284 millones, un 118% más que el año anterior.
- Desde abril de 2025 hasta marzo de 2026, las compras por courier alcanzaron US$ 1.047 millones, el valor más alto en 22 años.
- La ampliación del límite de compra por envío personal de US$ 1.000 a US$ 3.000 ha facilitado el acceso a productos internacionales.
- Los márgenes de ganancia para los importadores son altos, con precios de venta que superan considerablemente los costos de importación.
- El crecimiento de las compras importadas está afectando la producción y el empleo local, con empresas cerrando plantas y reemplazando producción nacional por importaciones.
En el primer trimestre de 2026, las compras puerta a puerta realizadas por argentinos a través de plataformas de comercio online, como Temu y Shein, alcanzaron un total de US$ 284 millones, lo que representa un crecimiento del 118% interanual. Este fenómeno se produce a pesar de una caída general en las importaciones, lo que sugiere un cambio en los hábitos de consumo y un mayor acceso a productos internacionales. La flexibilización de las regulaciones para pequeños envíos y un tipo de cambio favorable han sido factores clave en este crecimiento.
Desde abril de 2025 hasta marzo de 2026, el total de bienes despachados por courier superó los US$ 1.047 millones, lo que equivale a un incremento del 220% en comparación con el mismo período del año anterior. Este aumento es el más significativo desde que se inició el registro en 2004, marcando el valor más alto en 22 años. La directora de inteligencia de mercados Latam de Abeceb, Soledad Pérez Duhalde, señala que este crecimiento no es solo un fenómeno temporal, sino que indica un cambio estructural en la forma en que los argentinos acceden a productos del exterior.
Históricamente, el rubro de compras puerta a puerta se aceleró tras la flexibilización de 2016, con un notable aumento durante la pandemia en 2020 y 2021. Sin embargo, en 2022 y 2023, las cifras mostraron una estabilización y posterior retroceso, hasta que en 2025 se revirtió esta tendencia con un crecimiento significativo. Este cambio se ha visto impulsado por la ampliación del límite de compra por envío personal de US$ 1.000 a US$ 3.000, así como la exención de aranceles para los primeros US$ 400 y un aumento en el peso permitido por envío.
El impacto de estas compras importadas se siente en la economía local, donde la competencia de productos extranjeros está afectando la producción y el empleo. Empresas como Lumilagro han cerrado plantas y han comenzado a importar productos que antes fabricaban localmente. A pesar de esto, los márgenes de ganancia para los importadores siguen siendo altos, con precios de venta que superan considerablemente los costos de importación. Por ejemplo, un termo importado que cuesta $ 8.178 se vende a $ 44.000, lo que representa un margen de 5,4 veces su costo.
A medida que el acceso a productos internacionales se vuelve más común, es probable que la presión competitiva sobre las empresas locales continúe aumentando. La posibilidad de realizar hasta cinco compras directas por año sin necesidad de intermediarios ha facilitado este fenómeno. Los consumidores argentinos están cada vez más inclinados a optar por productos importados, lo que podría llevar a un cambio en la dinámica del mercado local. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se desarrollan estas tendencias y su impacto en la economía argentina, especialmente en el contexto de las políticas económicas del nuevo gobierno y la evolución del tipo de cambio.
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