El superávit comercial de Argentina en marzo alcanzó un saldo positivo de USD2.523 millones, marcando un récord histórico desde que se inicia la serie en 1992. Este notable incremento se debe principalmente a un aumento del 30,1% en las exportaciones, impulsadas por el sector primario y sus derivados industriales. En contraste, las importaciones apenas crecieron, lo que refleja una actividad económica más débil de lo esperado, especialmente en el sector industrial. Este resultado ha permitido al Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerrar el primer trimestre con una mejora de USD1.500 millones en las reservas netas, alcanzando el 18,75% del objetivo que estableció el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicado por el Indec destaca que el superávit de marzo es el más alto para este mes en la historia. Sin embargo, es importante señalar que el dato presentado es devengado y no refleja la realidad del mercado de cambios en base caja. Este superávit es un indicio positivo, pero las divisas generadas por el comercio de bienes deben ser suficientes para cubrir los déficits crónicos del turismo, los pagos de intereses de la deuda y la fuga de capitales. Este viernes se publicará el dato de base caja del mercado de cambios, que ha mostrado cinco meses consecutivos de déficit en la cuenta corriente, que incluye bienes, servicios e intereses de la deuda.

Desde la consultora Abeceb, se señala que el aumento en los valores exportados se debe a un incremento del 25,3% interanual en las cantidades exportadas, junto con un leve aumento en los precios. En el caso de las importaciones, los precios crecieron un 5,8%, pero esto no fue suficiente para compensar una caída del 3,7% en las cantidades. Gabriel Caamaño Gómez, socio gerente de Consultora Ledesma, también destacó que el aumento en los valores exportados en marzo fue de USD2.000 millones anuales, donde los cereales, oleaginosas y sus derivados industriales explicaron el 37% de este incremento.

La caída en las importaciones, especialmente en bienes de capital y maquinarias, refleja una actividad económica menos dinámica de lo que se esperaba. En lo que va del año, las compras externas de bienes de capital han disminuido en un 15%, los insumos en un 4,1% y las piezas y partes de maquinarias en un 32,4%. Sin embargo, las importaciones de bienes de consumo han crecido un 2,7% y las de autos un 51,8%, lo que sugiere que el consumo sigue siendo un motor de la economía, aunque de manera desigual.

A futuro, el BCRA tiene como objetivo aumentar sus reservas netas a USD3.500 millones para finales del primer semestre y a USD8.000 millones para el cierre del año. Para lograrlo, es crucial que las exportaciones continúen creciendo y que el sector primario mantenga su impulso. La publicación del dato de base caja del mercado de cambios será un evento clave a seguir, ya que podría cambiar la dinámica negativa de la cuenta corriente si se confirma un número positivo similar al del ICA. Las proyecciones de crecimiento de las exportaciones y la recuperación de la actividad económica serán factores determinantes para la estabilidad del tipo de cambio y la salud de las reservas del BCRA.